El líder del Consejo de Iglesias de Cristo en EE.UU, Michael Kinnamon, espera que el Gobierno cubano tenga en cuenta los aspectos humanitarios del caso del contratista Alan Gross, como su salud y la de sus familiares, un tema del que habló con el presidente Raúl Castro.

El reverendo estadounidense ofreció hoy una rueda de prensa en La Habana para informar de los detalles de la amplia agenda que ha desarrollado en su visita a Cuba donde fue recibido por Raúl Castro, visitó a Gross, y se reunió con autoridades políticas y religiosas.

Durante esta semana, Kinnamon también mantuvo un encuentro con esposas de los cinco agentes cubanos condenados en Estados Unidos por espionaje y también se reunió con responsables de la Sección de Intereses de Washington en La Habana.

El religioso norteamericano dijo que el caso de Alan Gross -el contratista estadounidense condenado en Cuba a 15 años de cárcel por "planes subversivos"- fue uno de los temas que habló con Raúl Castro en la reunión que sostuvieron el miércoles.

Aunque no conversaron sobre la posibilidad de que Gross sea liberado, el general Castro expresó su interés por la salud del contratista de 62 años y también por la de su madre e hija, enfermas de cáncer, según relató hoy Kinnamon.

Mañana 3 de diciembre se cumplirán dos años del arresto de Alan Gross en Cuba por distribuir tecnología de comunicaciones a una comunidad judía, hechos por los que en marzo de este año fue juzgado y condenado a 15 años de prisión.

El reverendo estadounidense también trató con Raúl Castro las posibilidades de normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, enemistados desde hace medio siglo.

El presidente cubano le dijo "fuerte y claro" que Cuba está interesada en un proceso de normalización con Washington y que todos los temas están sobre la mesa pero insistió en que la discusión debe ser sobre la base del respeto mutuo y sin condicionamientos previos.

Este asunto lo trató también con funcionarios de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba que, según dijo, también reconocieron la necesidad de un proceso de normalización de relaciones.

El Consejo de Iglesias de Cristo de Estados Unidos aboga por una relación normal entre ambos países y desde hace décadas también reclama que Washington finalice el bloqueo económico que mantiene sobre la isla hace medio siglo.

Kinnamon recordó que la organización religiosa que dirige ya se involucró también en casos como el retorno del "balserito" cubano Elián González y también intercede para que las esposas de los cinco agentes cubanos presos en Estados Unidos puedan visitar a sus maridos.

Sobre este caso el reverendo está a favor de que se atienda la petición de muchas organizaciones para que se revisen sus sentencias.

El grupo de agentes cubanos presos en EE.UU., Gerardo Hernández, Ramón Labaniño, Fernando González, Antonio Guerrero y René González, integraban la denominada red "Avispa", desmantelada en 1998, y fueron hallados culpables en 2001 de conspirar y operar como agentes extranjeros sin haberlo notificado al Gobierno de EE.UU.