El fabricante de automóviles italiano Fiat regalará un vehículo a una asociación de grafiteros del barrio neoyorquino del Bronx para poner fin a una queja por aparecer sin permiso sus murales en un anuncio protagonizado por Jennifer López.

Fiat donará a Top Artistic Talent (TATs Cru) uno de sus nuevos modelo que, tras ser pintado por los artistas del colectivo, será subastado y la recaudación se destinará a causas benéficas, indicó hoy a Efe la abogada de la agrupación, Stacey Richardson.

Richardson explicó que la marca italiana cree que el vehículo se convertirá en "un objeto de arte único" cuya venta permitirá ayudar a las comunidades más necesitadas de este barrio de Nueva York.

Por su parte, Fiat señaló en un comunicado que ambas partes han llegado a un "acuerdo amistoso" para resolver la disputa tras constatar la compañía que se violó la propiedad intelectual de los autores del grafiti en la secuencia.

López conduce en el anuncio un Fiat 500 por las calles del Bronx, que califica como "mi mundo", y en uno de los cortes figura un colorido mural con la frase "Yo amo el Bronx" pintado por los grafiteros de TATs Cru.

A esta asociación pertenecen antiguos pintores callejeros que ahora crean diseños para marcas tan conocidas como Coca-Cola, son profesores invitados en universidades de renombre como MIT y cuyas obras adornan las paredes de decenas de colegios neoyorquinos y protagonizan exposiciones en el prestigioso museo Smithsonian.

TATs Cru, que en 2003 trabajó con J.Lo en el vídeo musical de su tema "I'm Gonna Be Alright", reprochó a la diva que se utilizara sin permiso el mural en el clip, en el que López muestra el barrio en el que se crió.

El anuncio de Fiat también ha sido motivo de polémica después de que la web The Smoking Gun asegurara que la cantante de 42 años no es la que conduce el coche sino una doble, pues ella se encontraba en California cuando se rodó el spot, lo que ha provocado críticas de algunos aficionados en Internet.