Integrantes del organismo de derechos humanos de Naciones Unidas presionarán este viernes a Siria para que permita el ingreso de observadores independientes a su territorio para investigar las acusaciones de abusos cometidos durante la campaña del gobierno en contra de grupos opositores.

Varios países de Africa, Europa, Asia, el continente Americano y Medio Oriente respaldan la resolución para nombrar a un investigador especial en Siria tras los reclamos de que las fuerzas de seguridad sirias han incurrido en crímenes de lesa humanidad.

Rusia y China han retrasado su apoyo a la resolución que será debatida en una reunión urgente de los 47 países que integran el Consejo de Derechos Humanos, a realizarse el viernes en Ginebra.

Navi Pillay, la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, dijo el jueves que la cifra de muertos desde el inicio del levantamiento de ocho meses es ahora "mucho mayor" a 4.000 personas y considera que el país se encuentra en un estado de guerra civil.