Una misión de la ONU sobre fiscalización del tráfico de estupefacientes llegará a Bolivia próximamente para conocer los avances en la lucha antidroga y la reducción de cultivos de coca, informó el viernes el gobierno.

Los enviados de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) podrán monitorear los avances en la erradicación de cultivos excedentes de coca y los controles policiales para desbaratar a mafias de la cocaína, informó el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres.

El gobierno aprovechará la visita, sin fecha determinada aún, para que la JIFE constate en el terreno la arraigada costumbre cultural de masticar coca en este país andino, cuya práctica ha pedido erradicar ese organismo.

La JIFE "tiene una lectura equivocada del uso tradicional de la coca en Bolivia", declaró el pasado martes el canciller David Choquehuanca al diario La Razón.

Todavía está pendiente un estudio del gobierno sobre la cantidad de coca que se destina a usos tradicionales de las 31.000 hectáreas con ese arbusto que hay en el país. Una ley fija en 12.000 las hectáreas legales para esos usos tradicionales, otra buena parte es desviada a la elaboración de cocaína.

Amplios sectores de la población mastican hojas secas de coca para aliviar dolores, la sensación de hambre y el cansancio. En infusión, la coca contrarresta los efectos de la altura.