Las asociaciones de víctimas reclamaron hoy mayor participación en el proceso del tribunal internacional que juzga en la capital camboyana a los exdirigentes del Jemer Rojo por genocidio y crímenes de guerra y contra la humanidad.

"Aunque los grupos civiles continúan comprometidos y con la esperanza de participar en este caso, están profundamente defraudados por no haber podido intervenir todavía en el proceso oral a través de sus abogados", indicó en un comunicado la coalición que representa a las víctimas.

La semana pasada, comenzó el juicio al el exjefe de Estado durante el Jemer Rojo, Khieu Samphan; el ideólogo y número dos del régimen, Nuon Chea, y el exministro de Asuntos Exteriores, Ieng Sary, sentados en el banquillo de los acusados.

Las víctimas celebraron el inicio de la vista oral como una oportunidad para que se haga justicia, aunque criticaron que el proceso se haya dividido en "minijuicios", lo que dificulta la participación de las asociaciones civiles.

"Los jueces de este tribunal tienen una responsabilidad importante para con las víctimas, cuyos derechos se encuentran en el centro del mandato de la corte", afirmó Marie Guiraud, abogada de la Federación Internacional de Derechos Humanos.

Además, criticaron que el tribunal haya escogido sólo una parte de los crímenes cometidos durante el régimen del Jemer Rojo y lamentaron la imposibilidad de juzgar a la que fuera ministra de Asuntos Sociales, Ieng Thirith, a causa del alzheimer que padece.

"Muchos de nuestros asociados apuntan que si el juicio hubiera comenzado antes, Ient Thirith hubiera tenido que responder por sus crímenes, esto demuestra que demorar la justicia es en muchas ocasiones negar la justicia", afirmó Nushin Sarkarati, que representa a las víctimas exiliadas en Estados Unidos.

Firman el comunicado la Federación Internacional para los Derechos Humanos, la Asociación Camboyana de Derechos Humanos y Desarrollo y el Centro para la Justicia y Responsabilidad.

El tribunal empezará el próximo lunes la presentación de pruebas contra los tres dirigentes del régimen que causó la muerte de unos dos millones de camboyanos debido a la hambruna, las enfermedades y las purgas entre 1975 y 1979.

El 3 febrero los jueces decidirán sobre la apelación a la primera y única sentencia dictada, la que condenó a 30 años a Kaing Guev Eav, alias Duch, por la muerte de unas 16.000 personas en la prisión secreta S-21 que dirigió.

En 1998, murió en la selva camboyana el jefe del Jemer Rojo, el "hermano número uno" Pol Pot, prisionero de sus propios correligionarios.