La ONU está "extremadamente preocupada" por el deterioro de la situación humanitaria en Yemen, un país donde empiezan a verse cuadros de desnutrición "comparables a los de Somalia", e hizo hoy un llamamiento a las autoridades para que faciliten el acceso de la ayuda internacional.

"Estoy extremadamente preocupada porque millones de personas están sufriendo las consecuencias de un empeoramiento de la crisis humanitaria", afirmó la subsecretaria general adjunta para Asuntos Humanitarios de la ONU, Catherine Bragg, al informar en la sede del organismo sobre su reciente visita de cuatro días a Yemen.

La subsecretaria advirtió que la actual crisis humanitaria no sólo está golpeando a las poblaciones afectadas por el conflicto interno y el desplazamiento, ya que se ha transformado en una "privación severa" de servicios sociales básicos como resultado de la inestabilidad política y la ola de violencia que sufre el país.

"Hemos visto niveles de desnutrición entre los chicos comparables a los de Somalia y un tercio de la población no sabe si tendrá algo de comer", añadió Bragg, quien detalló que la escasez de recursos y el creciente flujo de refugiados e inmigrantes del Cuerno de África genera "situaciones de gran tensión" en las comunidades de acogida.

Según la subsecretaria, las agencias humanitarias han solicitado para 2012 fondos por valor de 452 millones de dólares, un 35 % más que los recursos previstos para este año, y que irán destinados a paliar la escasez de alimentos, de agua potable y de medicamentos "para que los más vulnerables" reciban la ayuda que necesitan.

Durante la misión Bragg visitó Harad, en el norte del país, y Aden, en el sur, así como Saná, la capital, para conocer "de primera mano" la gravedad de la crisis, discutir con los diferentes socios maneras de responder a las "crecientes" necesidades y garantizar que las autoridades entiendan "la urgencia" de la situación.

La responsable de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) dijo que aumentarán los programas de asistencia en Yemen con los que calculan llegar a 3,8 millones de personas que, según dijo, necesitan ayuda urgente para sobrevivir, desde desplazados y refugiados hasta comunidades de acogida.

Por todo ello, Bragg hizo un llamamiento a las autoridades del país más pobre de la península Arábiga para que faciliten el ingreso del personal humanitario "agilizando los trámites burocráticos" que han complicado el acceso a las organizaciones no gubernamentales y las agencias de la ONU.

"La crisis humanitaria seguirá deteriorándose el próximo año y debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para asegurarnos de que estas necesidades no queden eclipsadas por la agenda política", añadió la experta, quien instó a las autoridades a tener en cuenta también la agenda humanitaria y de desarrollo.

Por último, llamó al Gobierno y a los diferentes actores del conflicto para que respeten sus obligaciones internacionales y protejan a la población civil y pidió a la comunidad internacional que siga "vigilante" sobre la situación en Yemen para que la región no viva otra "catástrofe" de dimensiones desconocidas.

El presidente de Yemen, Alí Abdalá Saleh, firmó el pasado 23 de noviembre en Riad una iniciativa propuesta por el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) para un traspaso pacífico del poder y la celebración de elecciones presidenciales con el fin de dar una salida a la crisis que dura ya once meses.

En enero pasado comenzaron las protestas contra Saleh, que ha presidido Yemen desde la unificación entre el norte y el sur en 1990, aunque desde 1978 era el gobernante de Yemen del Norte.

Durante estos once meses se han registrado enfrentamientos diarios entre fuerzas gubernamentales y milicias tribales y militares desertores.