La frágil coalición que gobierna en Kirguistán se colapsó el viernes, un día después de que el nuevo presidente asumió el poder, en un suceso que llevará a una nueva ronda de frenéticas negociaciones en el fraccionado Parlamento de la nación de Asia Central.

El Partido Socialdemócrata anunció el viernes que renunciará a la coalición de cuatro partidos debido a los desacuerdos con sus socios en cuanto a reformas judiciales, políticas y económicas.

La caída de la coalición se esperaba desde hace mucho tiempo en medio de los rumores de divisiones entre los cinco partidos en el Parlamento.

La toma de protesta del jueves de Almazbek Atambayev como el nuevo presidente ayudará a asegurar la continuidad política a pesar del desacuerdo parlamentario.

Kirguistán, una nación ex soviética que se encuentra en la frontera oeste de China, tiene dificultades económicas crónicas exacerbadas por la rampante corrupción.