Las fuerzas militares de Yemen el viernes atacaron con obuses zonas residenciales de Taiz, escenario de movilizaciones antigubernamentales, por cuarto día consecutivo, con resultado de tres muertos, dijeron residentes de la ciudad sueña.

Según las fuentes, el fuego provenía de tanques del ejército destacados en las montañas y colinas que rodean Taiz, la segunda ciudad más grande de Yemen y baluarte de la oposición contra el presidente Alí Abdalá Salé.

El ejército ha disparado obuses con regularidad contra la ciudad en respuesta a las acciones de individuos armados de tribus que atacan a las fuerzas militares y huyen de inmediato. La serie más reciente de enfrentamientos comenzó el martes.

Los tanques disparan sin cesar sus andanadas y numerosos civiles han emprendido la huida de Taiz hacia zonas rurales, dijeron los residentes, quienes solicitaron el anonimato por temor a represalias.

El jueves, al menos 13 personas murieron en los enfrentamientos entre el ejército e individuos de tribus en Taiz, según el Ministerio de Defensa y un funcionario de seguridad, que solicitó el anonimato porque no estaba autorizado a hacer declaraciones a la prensa.

Salé firmó un acuerdo que prevé su dimisión y tiene el apoyo de Estados Unidos, pero persiste la lucha en medio de las protestas casi diarias contra el régimen.

Salé, quien ha gobernado mucho tiempo al país, es el blanco de las protestas que se inscriben en un alzamiento nacional que siguió a otras revueltas de la Primavera Arabe. Algunas unidades militares han desertado y se han sumado a los manifestantes que exigen la renuncia del gobernante.

Aunque se había retractado en diversas ocasiones, Salé finalmente firmó la semana pasada un acuerdo para la transferencia del poder y que fue negociado por los países vecinos en Riad, la capital de Arabia Saudí, a fin de solucionar la crisis.

Conforme al acuerdo, Salé transfiere el poder al vicepresidente y recibirá inmunidad frente a un posible juicio en su contra.

Sin embargo, cientos de miles de manifestantes colmaron los centros de diversas ciudades, como Saná, la capital, y Taíz, en demanda de que se enjuicie a Salé por las muertes ocurridas durante el alzamiento en Yemen.