España pidió hoy colaboración y ayuda internacional para acabar con las minas antipersonales, durante su intervención en la última jornada de la reunión de la Convención de Ottawa que se celebra en Phnom Penh desde el lunes.

"España considera que la cooperación internacional y la asistencia para la eliminación de las minas antipersonales, la limpieza de explosivos de guerra en general y la asistencia a las víctimas es un elemento central de una política activa y de compromiso con la Convención", destacó el embajador español en misión especial en Camboya, Carlos Blasco.

El diplomático, jefe de la delegación española, indicó que su nación participa este año "en seis programas, con países como Libia y Sudán, entre otros, y especialmente en el programa Desminado Proactivo de Campos de Batalla -Fase 2- Camboya".

En 2010, España estuvo en siete proyectos en Colombia, República Democrática del Congo y Líbano, entre otros países.

Blasco recordó que España fue unos de los países fundadores de la Convención de Ottawa, en 1997, y que todas las minas antipersonales que había en el territorio nacional fueron destruidas en el año 2000, salvo 4.000 unidades reservadas para cursos de formación y estudios de técnicas de detección.

A principios de 2011, quedaban 1.729 unidades en territorio español.

"La construcción de la paz, el fomento de la seguridad y la estabilidad no son hoy conceptos aislados, sino que están íntimamente unidos a los conceptos de desarrollo y derechos humanos, y la cooperación y asistencia internacional para lograrlos es simplemente una obligación de los que compartimos esta perspectiva", concluyó Blasco.

La reunión de Phnom Penh se clausura hoy con la participación de más de cien países que han revisado los avances conseguidos con el Plan de Acción de Cartagena, aprobado en la cumbre de Colombia en 2009.

La Convención de Ottawa, que regula el empleo, almacenamiento, producción, venta y destrucción de minas antipersonales, entró en vigor en 1999 con el objetivo de que el mundo estuviera libre de estos artefactos en 2009.

Ha sido ratificada por 158 naciones, de los que 153 han confirmado que ya no poseen dispositivos almacenados.

Entre los Gobiernos no firmantes están China, Cuba, Estados Unidos, India, Israel, Marruecos, Rusia o Singapur.

En los últimos 20 años, ha habido más de 9.500 víctimas por minas antipersonales, de los que casi 1.000 son menores.