La tasa de desempleo cayó en noviembre a su nivel más bajo en dos años y medio, al aumentar las contrataciones impulsadas por un mejoramiento lento de la economía.

La tasa cayó a 8,6% en noviembre comparada con el 9% en octubre, informó el viernes el Departamento de Trabajo. Es la más baja desde marzo de 2009, en el período más grave de la recesión.

Aún así, 13,3 millones de estadounidenses siguen desempleados. Y uno de los factores de la caída de la tasa fue que unas 315.000 personas dejaron de buscar trabajo y se dejó de contarlas entre los desocupados.

La patronal creó 120.000 empleos el mes pasado. El gobierno revisó sus cifras de los dos meses anteriores para mostrar que se añadieron otros 72.000 puestos de trabajo, el cuarto mes consecutivo en que las autoridades revisan hacia arriba las cifras de meses anteriores.

Los empleadores privados agregaron un aumento neto de 140.000 empleos el mes pasado. Mientras tanto, los gobiernos perdieron otros 20.000 puestos de trabajo, la mayoría a nivel local y estatal. Los gobiernos en todos los niveles cesantearon a casi medio millón de empleos el año pasado.

Más de la mitad de los nuevos puestos de trabajo fueron creados en tiendas minoristas, restaurantes y bares, un indicio de que han empezado las contrataciones por la temporada navideña. Las tiendas agregaron 50.000 empleos, la mayor cantidad en el sector desde abril.

Los restaurantes y bares contrataron a 33.000 trabajadores nuevos, mientras que el sector de servicios de salud agregó 17.000.

Falta menos de un año para las elecciones, lo que significa que es casi seguro que el presidente Barack Obama llegue a ellas con la tasa de desempleo más elevada para cualquier mandatario del país desde la Segunda Guerra Mundial.

Y la crisis financiera europea amenaza con obstaculizar el crecimiento estadounidense el año próximo. Una recesión en Europa podría hacer disminuir las exportaciones estadounidenses, al tiempo que afectaría los mercados financieros y la confianza de las empresas.