El Departamento de Justicia entregó el viernes al Congreso documentos que detallan cómo esa dependencia dio información incorrecta a un senador de Estados Unidos en medio de la controversia sobre la Operación Rápido y Furioso, la fallida iniciativa que tenía por objeto desmantelar las principales redes de tráfico de armas en la frontera suroeste.

En una carta dirigida en febrero a Charles Grassley, el republicano de mayor rango en el Comité Judicial del Senado, el Departamento de Justicia dijo que la Oficina Federal de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego no había autorizado la venta de armas de asalto a un testaferro y que el organismo hace todo lo posible para interceptar las armas que han sido adquiridas ilegalmente.

En relación con la operación "Rápido y Furioso", ambas declaraciones resultaron estar equivocadas.

En una carta en enero a la ATF, como se conoce la oficina por sus siglas en inglés, Grassley dijo que el Comité Judicial del Senado había recibido denuncias de que la agencia había autorizado la venta de cientos de armas de asalto a presuntos testaferros. Grassley también escribió que dos de las armas se habían utilizado en un tiroteo que mató al agente de aduanas estadounidense Brian Terry.

En un correo electrónico posterior a colegas del Departamento de Justicia, el entonces fiscal en Phoenix Dennis Burke dijo que "las afirmaciones de Grassley en relación con la investigación de Arizona y las armas recuperadas" en la "escena del crimen se basan en falsedades categóricas. Me preocupa que la ATF se tomará ocho meses para responder a esto cuando deberían refutar sus acusaciones subyacentes ahora mismo".

Ese correo electrónico marcó el inicio de un debate interno en el Departamento de Justicia sobre qué tanto decir en respuesta a las denuncias de Grassley. El hecho de que había una investigación penal en marcha sobre el asesinato de Terry hizo que algunos en el Departamento de Justicia abogaran por menos divulgación.

No es habitual que el Departamento de Justicia proporcione detalles de sus deliberaciones internas.

El Departamento de Justicia proporcionó 1.364 páginas de documentos al Congreso después de concluir "que vamos a hacer una inusual excepción a los protocolos reconocidos del departamento y le proporcionaremos la información relacionada con la manera en que la información inexacta llegó a ser incluida en la carta," escribió el subsecretario de Justicia James Cole a Grassley y al representante republicano Darrell Issa, presidente del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental, que investiga el manejo dado por el gobierno de Barack Obama a la Operación Rápido y Furioso.