Argentina ganó el sábado el dobles y sueña con una remontada sin precedentes ante España en la final de la Copa Davis.

Desde 1923, año de su debut en la Davis, Argentina jamás ha levantado un 2-0 en contra en una eliminatoria. De hecho, en las 98 ediciones de la Davis disputadas hasta la fecha, sólo una vez se dio la vuelta a un resultado tan adverso en la instancia final. Fue en 1939, cuando Australia superó 3-2 a Estados Unidos.

Pero la esperanza es lo último que se pierde.

"La esperanza sigue", dijo David Nalbandian a la televisión pública española tras la victoria del dobles. "La serie sigue en pie, sabemos lo duro que era. El dobles era un punto clave para nosotros y lo pudimos ganar".

El escenario para la hipotética gesta argentina no es sencillo. Con un 2-1 abajo, el equipo de Tito Vázquez necesita ganar los dos individuales del domingo. Y en polvo de ladrillo, los españoles hace tiempo que no tienen rival.

Si se cumple el guión inicialmente previsto y los capitanes no introducen cambios, Rafael Nadal y Juan Martín del Potro dirimirán el cuarto punto de la serie en el primer turno.

Si gana Del Potro, el quinto y definitivo punto enfrentaría a David Ferrer y Juan Mónaco, aunque es probable que Vázquez opte por utilizar a Nalbandian, como parte de una estrategia en la que le dio descanso a la gran figura argentina de la Davis el viernes en el primer día de sencillos.