Una corte suprema en Grecia examinará el viernes las apelaciones contra un nuevo impuesto a la propiedad que dejaría sin energía eléctrica a los usuarios que no paguen el gravamen.

Mientras cientos de manifestantes afuera de la corte gritaban "no pagaremos", el Consejo de Estado en Atenas recibe más de una decena de apelaciones contra el impuesto de emergencia que busca recaudar cerca de 2.000 millones de euros (2.700 millones de dólares). Se espera que la corte emita un fallo en las próximas semanas.

El primer ministro griego, Lucas Papademos, insistió el viernes que el rechazado gravamen de emergencia no puede ser abolido porque es necesario para ayudar al endeudado país a reducir su déficit fiscal.

Papademos dijo al Parlamento que su gobierno provisional de coalición facilitará los términos del pago para los propietarios de viviendas desfavorecidos.

Para asegurar préstamos financieros internacionales, Grecia ha impuesto una serie de rigurosas medidas de austeridad en los últimos 20 meses.