Un estadounidense gay consideró "surrealista" y "absolutamente terrible" la decisión de las autoridades colombianas de suspender la adopción de una pareja de niños después de que se enteraron de su orientación sexual.

"Conocí a muchos colombianos en el país y cuando les decía que era gay nadie tenía una reacción negativa. Me aceptaban como yo era. Es por eso que nunca imaginé que presenciaría esta reacción de estas personas", dijo Chandler Burr en referencia a los empleados del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

"La ley dice que no se puede tomar la orientación sexual ni la religión de la persona en cuenta para decir que sí o no a alguien que quiere adoptar", añadió el estadounidense de 47 años durante una entrevista con The Associated Press en Nueva York.

Tras gestiones iniciadas en el 2009, un juez de familia le concedió el 24 de marzo la custodia de dos hermanos de 9 y 13 años, pero cuando el 1 de abril Burr se disponía a llevarlos a la embajada estadounidense en Bogotá para recoger los pasaportes de los menores, le fue comunicado que esa adopción sería revisada, explicaron el viernes asesores legales del estadounidense.

En marzo, en "una charla informal" al visitar el ICBF, encargado de los procesos de adopción, para agradecer todas las gestiones y despedirse, Burr comentó que es gay "y a partir de eso Bienestar Familiar decidió separarlo de sus hijos (adoptivos)", aseguró Rodrigo Uprimny, abogado de Burr.

El estadounidense, quien es soltero y además de periodista trabaja para el Museo del Arte y Diseño en Manhattan, dijo que se quedó "helado" al ver la reacción de una empleada del ICBF cuando le explicó que era homosexual.

Relató cuando le dijo que "hay 30.000 niños colombianos que necesitan familias. Le expliqué que conozco a tantos gays y lesbianas americanos que quieren adoptar. Le dije que era gay y dije 'usted sabe que yo seré un buen padre, por favor, por el bien de los niños, pido que cambien su política respecto a los gays y lesbianas'''.

"Ella físicamente abrió la boca y se echó para atrás y yo me reí porque pensé que se estaba bromeando. Luego me di cuenta que ella no sabía qué decir", recordó Burr.

Al día siguiente los empleados de ICBF le citaron para decirle que había cometido fraude y perjurio criminal, dijo el estadounidense.

El director del ICBF, Diego Molano, dijo que las leyes colombianas permiten desde los años 60 la adopción por parte de una sola persona y no obligan a declarar la orientación sexual, pero el Instituto consideró que Burr no actuó de buena fe y por eso decidió revisar la decisión de entregarle a los niños, cuya identidad se mantiene bajo reserva por tratarse de menores de edad.

Molano explicó telefónicamente que ha pedido que se escuche a los dos niños, que en el verano del 2009 pasaron tres meses con Burr en Nueva York, ciudad donde reside. Ese tipo de visitas es normal en un proceso de adopción.

"Aquí lo más importante es cómo garantizamos los derechos de los niños", dijo Molano al referirse a que es importante lo que los chicos digan sobre Burr y qué desean hacer.

El estadounidense, quien fue crítico de perfumes para el diario The New York Times hasta el año pasado, contactó a la organización Kids Safe en el 2009 para explorar la posibilidad de adoptar y la agencia le conectó con Colombia y le envió fotos de los hermanos, a quien conoció después en Nueva York.

Burr dijo que ambos nacieron en Mogotes, en el departamento de Santander, en el norte de Colombia.

"Estando en Nueva York, desayunando, uno de ellos me miró y me preguntó '¿porque no nos adoptas?''', explicó Burr. "En ese momento supe que estos niños me querían como padre y eso para mi fue una cosa increíble".

En enero del 2010, Burr viajó a San Gil, en Colombia, donde pasó un mes y después inició el proceso de adopción desde Estados Unidos.

El periodista presentó en julio una acción ante la Corte Constitucional para que revise su caso y le restablezca su derecho a adoptar a los niños, explicó Uprimny. No hay una fecha para que la Corte falle, mientras el abogado dijo que el ICBF tiene la facultad administrativa de decidir de inmediato y entregarle o no a los chicos.

Marcela Sánchez, directora de la no gubernamental Colombia Diversa, que trabaja en favor de los derechos de los homosexuales, bisexuales y transgeneristas colombianos y que asesora a Burr, consideró que el ICBF violó las normas porque basó su decisión en la orientación sexual del padre.

"Aquí (en este caso) hay un prejuicio de que la orientación sexual 'per se' le iba a hacer un daño a los niños", dijo Sánchez en diálogo telefónico.

Según datos del ICBF, desde 2006 hasta 2010, los datos más recientes, se han realizado 14.192 adopciones, de las cuales 259 se han otorgado a personas solteras, de acuerdo con datos del Instituto.

En Colombia se han reconocido varios derechos a parejas homosexuales, pero no la adopción.

José Gregorio Hernández, ex presidente de la Corte Constitucional, dijo telefónicamente que "en este momento (los homosexuales) no pueden adoptar porque dentro del contexto del orden jurídico colombiano la familia...solamente tiene origen a partir de la unión --mediante matrimonio o unión libre-- de un hombre y una mujer".

La directora de Colombia Diversa dijo que desde hace 21 meses esperan que la Corte Constitucional falle el caso de una pareja en la que la "mamá lesbiana biológica... está solicitando que su compañera permanente, reconocida por la ley colombiana, pueda adoptar a su hija biológica".

Dijo que la madre biológica de la niña y su compañera son pareja hace más de cinco años y que su hija, mayor de tres años, es producto de un proceso de inseminación asistida. Pero la Corte aún no se pronuncia ni hay fecha definida para que lo haga, aseguró Sánchez.

Hernández estimó que cualquiera sea la decisión de la Corte Constitucional sobre el caso de las dos mujeres, a favor o en contra, incidirá en las pretensiones de Burr.

Entre los derechos reconocidos a los homosexuales en Colombia está la unión civil, el derecho a la sociedad patrimonial, obligación alimentaria, seguridad social, derechos civiles, derechos migratorios, sociales y económicos, entre otros.

En países como Bolivia y Ecuador la adopción para parejas homosexuales y para solteros está prohibida. En Ciudad de México es permitido, mientras que en Brasil no hay legislación sobre el tema, pero se han presentado fallos judiciales que han aprobado la adopción por parte de una pareja del mismo sexo.

A pesar de los obstáculos que ha enfrentado Burr, el estadounidense dice que se mantiene optimista y piensa que el IBCF le entregará a los niños.

"Creo que esto va a solucionarse", explicó.