Los sacrificios, privaciones y alegrías de los inmigrantes gitanos que vivían en el barrio marginal barcelonés de Somorrostro son el hilo conductor de una obra que presentará este fin de semana en Quito la compañía de baile catalana Trànsit Dansa.

Con una mezcla de danza contemporánea y flamenco, que les ha valido un gran éxito de crítica y público en la capital catalana, "Somorrostro" pretende recuperar la esencia y la historia de este barrio, que ocupó una playa de Barcelona desde principios hasta mitad del siglo XX y donde nació la célebre artista de flamenco Carmen Amaya.

"Mostramos la situación de estas familias gitanas, su pobreza, su rabia, su manera de divertirse, comunicarse, y establecer lo social dentro de esta comunidad", explicó a Efe el bailarín Daniel Rosa durante un ensayo previo a su primera actuación durante las Fiestas de Quito, en un recinto con capacidad para 20.000 personas.

Esa realidad, la gitana, se escenifica en "historias de amor, desamparo, odio o respeto - contó Rosado - que se vivían en un barrio con estas condiciones".

Era un barrio caracterizado por la insalubridad, donde faltaba agua potable y donde las barracas se inundaban con frecuencia por su proximidad al mar.

"Es una historia en la que todo el mundo se puede identificar, también en Latinoamérica, sobre todo porque habla de un barrio de inmigrantes que fueron a Cataluña buscando una mejor vida", relató el brasileño Reinaldo Ribeiro, otro de los bailarines.

El barrio fue destruido a mediados de los sesenta durante una visita del dictador Francisco Franco y en su lugar se construyó un paseo marítimo, donde hoy abundan los hoteles de cinco estrellas, los bares de playa y el turismo masivo.

"Narra la historia de cómo la gente deja su tierra, va a otra, en la que es totalmente extraterrestre, se crea su propia vida, historia, y de golpe y porrazo se les destruye", recalcó la bailarina catalana Maria Garriga.

Garriga, quien considera que la obra no describe "el drama inmigrante", sino "las pasiones que se cocían en el barrio", opinó que "Somorrostro" puede gustar en Ecuador porque "es una comunión de gente en toda su pasión y energía", unas cualidades que relaciona con este país andino.

La pieza, dirigida por la reputada coreógrafa catalana Maria Rovira, tiene una elenco de una decena de bailarines y un músico, procedentes de Italia, Brasil y Argentina, además de las regiones españolas de Cataluña y Andalucía.

"Esta versatilidad (de orígenes) nos da una riqueza motriz porque procedemos de diferentes países y etnias, y todos aprendemos de todos", apuntó Rosado.

Para este bailarín andaluz, el trabajo con artistas de su tierra ha sido "muy importante" para transportar a la obra "el ambiente de festejo que se vive en el sur, de guasa, de comunidad y de ayuda entre todos".

"Somorrostro" se representará en el recinto de Quitumbe, en el sur de Quito, mañana, sábado, a las 19.50 hora local (00.50 GMT), y en el parque de La Carolina, al norte de la ciudad, el domingo a las 19.00 horas (00.00 GMT).

La obra comparte cartel con un centenar de conciertos y actividades que ofrecerá la capital quiteña durante sus fiestas, del 23 de noviembre al 6 de diciembre, entre los que destacan artistas internacionales como La India, Emir Kusturica o La Mala Rodríguez.