El partido entre San Lorenzo y Tigre, que podía definir si Boca Juniors era campeón del fútbol argentino antes de jugar el domingo, quedó envuelto el viernes en medio de una nueva controversia y al final no se sabe a ciencia cierta cuando se jugará.

Los desacuerdos estarían emparentados con la política a nivel nacional, en una puja de poderes entre el gobierno central y el de la capital argentina, y que estarían influyendo para que su respectivo candidato triunfe en las elecciones el domingo a la presidencia de Boca Juniors, el club más popular del país.

Entre marchas y contramarchas, los organismos oficiales dijeron que ese encuentro se jugaría primero el domingo, después el sábado, y el viernes se anunció que sería el lunes.

Pero luego, el director de medios y comunicación de la AFA, Ernesto Cherquis Bialo, dijo que el partido se jugará el sábado "tal como estaba programado y acordado" con el Comité de Seguridad nacional.

A la misma hora, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires expresó que ese acuerdo era para el lunes o bien para el domingo, y que el sábado no estaba en condiciones de habilitar el estadio de San Lorenzo, que está dentro de la capital argentina.

"Nuevo capítulo de un papelón", destaca la edición digital del diario Clarín.

"Un nuevo papelón con San Lorenzo-Tigre: el Comité (de seguridad) dice el lunes y la AFA el sábado", destaca el portal de Infobae.

El partido se iba a jugar el sábado y si Tigre no le ganaba a San Lorenzo, Boca era el campeón ese mismo día antes de salir a la cancha el domingo para recibir a Banfield por el torneo Apertura argentino.

San Lorenzo amenazó con desobedecer la más reciente medida porque aduce que no recibió notificación oficial de AFA de que el partido se disputará el lunes.

"Nosotros vamos a abrir la cancha y nos vamos a presentar mañana (sábado)", dijo en reunión de prensa el presidente de San Lorenzo, Carlos Abdo.

Sin fuerzas de seguridad, el partido no puede jugarse. Además, Tigre no opinó al respecto y al parecer estaría de acuerdo con que se dispute el lunes.

"El estadio de San Lorenzo no será habilitado el sábado", dijo un funcionario del comité de seguridad de la capital argentina, Ignacio Palazuelos. "Si la AFA quiere reprogramarlo debe ser para una fecha después (del domingo) y no antes".

Palazuelo dijo que la seguridad ya está programada para el domingo y que no hay tiempo para hacer cambios al respecto.

Cuando restan nueve puntos en juego, Boca le lleva igual cantidad de unidades a Tigre. Boca es campeón con solo sumar un punto pero si es derrotado ante Banfield, Tigre aún tiene posibilidades de alcanzarlo en la cima y obligar a un eventual partido de desempate.

El ministerio de Seguridad y la AFA querían que el encuentro se disputara el sábado y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que también tiene poder de decisión, lo prefería el domingo, tal como estaba previsto en un principio.

José Lemme, un dirigente de la AFA, dijo que si el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires "no quiere abrir las puertas de la cancha de San Lorenzo es problema de ellos. Tenemos la programación aprobada", por la misma AFA y el ministerio de Seguridad, que depende del gobierno nacional.

El sábado podría darse una situación insólita: que la AFA y la policía organicen el partido por su lado, pero que el gobierno de la capital argentina no envíe a los inspectores, que son los encargados de habilitar el estadio.

Esta lucha de poderes tendría un trasfondo político, ya que el gobierno nacional de la presidenta Cristina Fernández está enfrentado con el de la Ciudad de Buenos Aires, cuyo jefe es Mauricio Macri.

El domingo hay elecciones en Boca y se presentan dos candidatos.

Uno de ellos es actual presidente Jorge Ameal, apoyado por sectores vinculados con Fernández, mientras que el candidato opositor Daniel Angelici cuenta con el respaldo directo de Macri, quien ya fue presidente de esa institución.

Si Tigre no le gana a San Lorenzo el sábado, Boca es automáticamente campeón. Y un día después, los socios de Boca irían a votar endulzados por ese éxito bajo la gestión de Ameal.

Esa sería la razón por la cual los sectores afines con el gobierno nacional quieren que Tigre-San Lorenzo se juegue el sábado y no el domingo, a una hora en que las elecciones en Boca estarán en pleno desarrollo.