La cementera mexicana Cemex anunció hoy que llegó a un acuerdo con el Gobierno venezolano por medio del cual las autoridades de ese país le pagarán 600 millones de dólares como compensación por la polémica nacionalización de su filial en Venezuela.

Adicionalmente, el convenio contempla la cancelación de 154 millones de dólares en cuentas por pagar de subsidiarias de la empresa a Cemex Venezuela, indicó la firma en un comunicado.

Cemex, con sede en la ciudad mexicana de Monterrey, indicó que el acuerdo se firmó entre sus subsidiarias holandesas, el Ejecutivo de Venezuela y la Corporación Socialista del Cemento venezolana.

La cementera explicó que Venezuela pagará 240 millones de dólares en efectivo y 360 millones de dólares "en varios instrumentos negociables emitidos por Petróleos de Venezuela (Pdvsa)".

Por su parte, el Gobierno venezolano, explicó en un comunicado que "el acuerdo significó la cancelación del 75,7% de acciones de la filial venezolana de la empresa mexicana, por un valor de 600 millones de dólares, con lo que las partes culminan un cuidadoso proceso de negociación que deja sin efecto cualquier proceso de arbitraje internacional".

El texto atribuye al ministro venezolano de Industrias, Ricardo Menéndez, también vicepresidente del Consejo de Ministros para el Área Económica Productiva, haber detallado que la negociación acordó un pago inicial de 240 millones de dólares y cuatro desembolsos anuales de 90 millones de dólares.

La cementera informó de que el acuerdo quedará cerrado el próximo 7 de diciembre "con una posible extensión de 5 días".

El Gobierno del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, nacionalizó en junio de 2008 el sector cementero del país, alegando el carácter estratégico del mismo, y anunció la expropiación de las tres empresas trasnacionales que operaban en su territorio: la suiza Hocim, la francesa Lafarge y la mexicana Cemex.

El Gobierno venezolano anunció en 2009 un acuerdo de pago de 552 y 267 millones de dólares por el 85 y 89 por ciento de las acciones de Holcim y Lafarge, respectivamente, y admitió que no habían prosperado las negociaciones con Cemex.

Cemex, la mayor productora de cemento de Venezuela, pretendía un pago de unos 1.300 millones de dólares de compensación por sus activos, mientras el Gobierno venezolano solo ofreció 650 millones de dólares, según datos de la empresa mexicana.

Por esa razón, la compañía mexicana, incluso, llevó el caso al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), instancia arbitral del Banco Mundial.

"El Gobierno de la república bolivariana de Venezuela, Corporación Socialista del Cemento, y Cemex están satisfechos con esta resolución y esperan continuar promoviendo la relación entre Venezuela y México", agrega la cementera.

Finalmente, Cemex agradeció "el apoyo recibido de los presidentes y cancilleres de México y Venezuela en este asunto".

El comunicado venezolano añade que Jaime Elisondo, representante de Cemex en las negociaciones, afirmó que lo acordado "ha sido positivo para todos".

"En esta oportunidad hemos potenciado la relación con Venezuela y nos incentiva en desarrollar diferentes iniciativas y mejoras en el área de infraestructura, vivienda y vialidad", añadió Elisondo.

El ministro venezolano, agregó el comunicado, destacó que desde que el sector pasó al control estatal "se ha duplicado el consumo per cápita de cemento en el país, lo que representa un incremento a 270 kilos por persona anualmente".