El argentino David Nalbandian, acostumbrado a asumir la responsabilidad de las eliminatorias de Copa Davis, relegado en esta ocasión, inicialmente, al partido de dobles, reconoció la extrañeza que para él supone "no jugar el viernes", en alguno de los encuentros de individuales de la primera jornada.

El tenista cordobés, recién salido de una lesión en los músculos isquiotibiales que le ha mantenido casi dos meses al margen de la competición, es una baza que resguarda el capitán Modesto Tito Vázquez, que puede recurrir a la experiencia de Nalbandian en función de cómo se desarrolle la eliminatoria.

"Cada final es distinta. Uno se hace cada vez mayor. Estoy listo y preparado para ese partido. No va a ser fácil. Es raro no jugar el viernes en una eliminatoria pero estoy preparado", indicó David Nalbandian.

El jugador de 29 años explicó que había intensificado los entrenamientos con el que va a ser su compañero, Eduardo Schwank. "Hemos entrenado muy bien Eduardo y yo para el dobles" y aceptó la decisión de su superior para configurar la eliminatoria.

"La formación que elige el capitán es la que hay que aceptar. Todo esto es largo. No hay que apresurarse y hay que ir punto a punto y ver qué sucede después", agregó.

Por su parte, su compañero Eduardo Schwank con el que formará pareja el sábado, fue el más optimista del cuarteto argentino.

Schwank, 143 del ránking, ocupó el lugar inicialmente destinado a Juan Ignacio Chela, descartado horas antes de la designación oficial por Tito Vázquez.

"Las sensaciones son las mejores para mí. Estar en una final de la Copa Davis era impensable para mí hace poco. Me siento confiado para esta serie y ojalá la podamos lograr para Argentina. Cada vez he estado mejor con Nalbandian en los entrenamientos", dijo Schwank.