El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, declaró hoy que el compromiso de su Gobierno es logrr la extradición del exdictador Manuel Antonio Noriega y enviarlo a la cárcel aunque, dijo, "los tribunales tendrán la última palabra".

"Nuestro compromiso es extraditarlo y llevarlo a Panamá directo a la cárcel y que cumpla la pena que le han impuesto los tribunales panameños", expresó hoy Martinelli en una conferencia de prensa durante una visita oficial de un día a Costa Rica.

El mandatario panameño dijo que cuando el exgeneral ingrese en Panamá, en una fecha por definir, "va a ir preso" por "condenas de desaparición de personas, narcotráfico, blanqueo de capitales y privaciones de libertad".

Noriega ha sido condenado en ausencia en Panamá por diversos delitos que suman penas de más de 60 años de cárcel, sin embargo, Martinelli aclaró que la ley panameña abre la posibilidad de que una persona mayor de 72 años cumpla las condenas en casa por cárcel.

"La justicia panameña tiene la última palabra sobre si se queda en la cárcel toda la vida o le dan casa por cárcel", manifestó el mandatario panameño, quien calificó el régimen de Noriega como "una época funesta para la vida de Panamá".

Martinelli dijo que en la actualidad "se están levantando todos los procesos legales que impedían su extradición" a Panamá desde Francia.

Noriega está encarcelado en París desde 2010, adonde llegó desde los Estados Unidos, y actualmente cumplía una pena de siete años por blanqueo en Francia de dinero del narcotráfico.

Desde 1990, luego de ser derrocado durante la invasón estadounidense a Panamá, Noriega estuvo encarcelado en EE.UU. por narcotráfico hasta su envío a Francia en 2010.

El presidente panameño participó hoy de los actos de celebración del 63 aniversario de la abolición del ejército en Costa Rica y se reunió con su colega de este país, Laura Chinchilla.

Para Martinelli, cuyo país abolió oficialmente el ejército en 1994, invertir en salud, educación y bienestar social los recursos que solían destinarse a fuerzas armadas, ha permitido el desarrollo social y económico de ambos países.