Al menos diez personas murieron hoy en Siria por la represión del régimen en las ciudades de Hama y Homs, ambas en el centro del país y dos de los principales focos de resistencia contra el presidente sirio, Bachar al Asad.

Los opositores Comités de Coordinación Local informaron de la muerte de siete personas en Hama, que hoy vivió una jornada de huelga general, mientras las fuerzas de seguridad se desplegaban en la población.

El acceso norte de Hama permanece bloqueado por tropas del régimen, y los Comités agregaron que hubo tiroteos en varias carreteras cercanas a la ciudad, así como de la presencia de "shabiha" o matones del régimen en sus calles.

En Homs, otras tres personas murieron hoy por ataques de las fuerzas de seguridad sirias, aunque los Comités no explicaron las causas del fallecimiento.

En la población de Zabadani, cerca de la capital del país, la huelga general, que tuvo un seguimiento pleno, fue reprimida por efectivos del Ejército, que irrumpieron en tiendas cerradas, robaron parte de los productos e hirieron al menos a dos ciudadanos, según la organización.

Deraa, en el sur del país, también fue escenario de disturbios durante el segundo día de operaciones militares en la ciudad en el que se practicaron detenciones de adultos y niños, la quema de coches y motos e incursiones en viviendas por parte de las fuerzas de seguridad y de los "shabiha" (matones del régimen).

Estas informaciones no han podido ser comprobadas de forma independiente por las restricciones impuestas por los dirigentes sirios a los periodistas para trabajar.

Hasta el momento, más de 3.500 personas han muerto en Siria, según datos de la ONU, por la represión del régimen de Al Asad y los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad, los manifestantes y los soldados desertores del Ejército regular.