Paulina Rubio podrá festejar tranquila las fiestas de fin de año: un juez de Miami dijo el jueves que su juicio por presunto incumplimiento de contrato no será hasta el próximo año.

El juez John Schlesinger efectuó su pronunciamiento luego que el Fondo Mixto de Cultura de Boyacá, la Corporación Cultural Viva la Música y CMG Entertainment le solicitaron que fije la fecha de un juicio a la cantante mexicana por no haberse presentado en un concierto en Colombia, como estipulaba su contrato.

El abogado Richard Wolfe efectuó el pedido al juez John Schlesinger en representación de los demandantes.

"Le pido que emita una orden de juicio", expresó Wolfe al juez en una audiencia judicial de cerca de media hora realizada en un tribunal del centro de Miami.

El magistrado, sin embargo, le respondió que el juicio no sería inmediato.

"No creo que sea posible iniciar el juicio antes de febrero o marzo", señaló Schlesinger tras escuchar a los abogados.

En una improvisada rueda de prensa tras la audiencia, el abogado de Rubio, Omar Ortega, admitió que "el caso al fin del día debe ir a juicio", pero explicó que "legalmente todavía no ha llegado el momento de fijar la fecha" porque aún deben presentarse documentos.

Wolfe, por su parte, consideró que "finalmente ella tendrá un juicio y deberá enfrentar un jurado".

La llamada Chica Dorada, quien no estuvo presente en la audiencia, fue demandada en noviembre del 2010 en Miami tras no haberse presentado en un concierto pautado para el 31 de agosto de ese año en la localidad colombiana de Tunja, como parte del Festival Internacional de Cultura de Boyacá.

Los demandantes alegan que Rubio incumplió un contrato y le reclaman una indemnización de por lo menos 985.000 dólares por daños y perjuicios, correspondientes a los gastos de organización del concierto.

Sostienen que el espectáculo fue pagado por anticipado, al igual que todos los gastos.

De acuerdo con documentos judiciales y declaraciones de su abogado y de su esposo, Nicolás Najera Vallejo, Rubio no pudo llegar al concierto por inconvenientes de transporte aéreo a Tunja.

La ausencia de Rubio "no fue por falta de deseo sino por falta de habilidad para llegar a Tunja", dijo su abogado, Ortega. "Ella quería complacer al público", aseguró.

En una audiencia anterior Najera Vallejo aseguró que estaban en un avión y no los dejaron aterrizar en Tunja, aparentemente por motivos climáticos.

Indicó que los organizadores del espectáculo se habían comprometido a proporcionar una avioneta para el traslado de la artista, pero que como no lo hicieron Rubio pagó la aeronave.

Los demandantes, no obstante, aseguran que el contrato estipulaba que Rubio viajaría en avión desde Medellín hasta Bogotá, y desde allí recorrería en automóvil por carretera unos 130 kilómetros con dirección noreste hasta llegar a Tunja, donde no hay un aeropuerto comercial.

La cantante tenía siete meses y medio de embarazo en ese momento.

En la audiencia — en la que sólo estuvieron los dos abogados, el juez y un reducido grupo de reporteros — la defensa de la cantante reclamó que los demandantes presenten un video grabado para demostrar "lo que en realidad ocurrió ese día".

Ortega dijo que en el video se vería que los organizadores del concierto "reconocieron que no era culpabilidad de Paulina" el no haber cantado esa noche.

Wolfe, sin embargo, dijo que ya había presentado todas las pruebas que tenía que presentar y que no tenía ningún video porque no se realizó el concierto.

A pedido del juez accedió a investigar si existía alguna grabación con declaraciones de los organizadores al público y a presentarla, si la encuentra, en un lapso de 15 días a más tardar.

Schlesinger le dio además a ambas partes una semana para entregar documentos que faltan antes de que pueda fijar la fecha del inicio del juicio.

La demanda fue radicada en Miami porque el contrato del concierto estipulaba que en caso de que se produjera algún problema legal debía ser ventilado en la justicia del sur de la Florida.

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Gisela Salomón está en Twitter como @giselasalomon