Irán dejó en libertad a 11 manifestantes que habían sido detenidos por atacar la embajada británica y un complejo diplomático en Teherán esta semana, informó el jueves la agencia de noticias semioficial Fars.

Once personas, descritas como estudiantes, quedaron en libertad el miércoles por la noche, un día después de que fueran arrestadas por destrozar y saquear la embajada y las instalaciones diplomáticas de Gran Bretaña en la capital iraní, según Fars.

Las autoridades no ofrecieron una explicación sobre la liberación. Bajo la ley iraní, el daño a la propiedad ajena es castigado hasta con tres años de prisión. Sin embargo, la decisión podría indicar que los 11 manifestantes cuentan con protección en círculos de alto nivel dentro del sistema de gobierno del país.

El ataque contra las instalaciones fue precedido por una marcha aparentemente aprobada por las autoridades en el exterior de la embajada británica para denunciar el apoyo de Gran Bretaña a la más reciente serie de sanciones de Estados Unidos en contra del gobierno iraní por su controversial programa nuclear.

El incidente incrementó el aislamiento de Irán y aumentó considerablemente las tensiones con el Occidente.

Tras el ataque, el gobierno británico retiró a todos sus funcionarios diplomáticos de Irán, cerró las saqueadas instalaciones y ordenó que todos los diplomáticos iraníes fueran expulsados de territorio británico en las próximas 48 horas. Alemania, Francia y Holanda también retiraron a sus embajadores de Irán en solidaridad con Gran Bretaña.

La incursión del martes se prolongó por horas, periodo en el que las turbas arriaron la bandera británica, quemaron un vehículo y arrojaron documentos por las ventanas. Los manifestantes reemplazaron la bandera de Gran Bretaña por un estandarte a favor de un santo chiíta del Siglo VII, el imán Husein, y uno de los saqueadores mostró una imagen de la reina Isabel II que aparentemente fue bajada de un muro.

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, no ha opinado sobre el incidente, pero el ministro del Exterior de Irán lamentó el hecho y dijo que el ataque a la embajada fue "inaceptable".