La Asociación Civil de Pequeños y Medianos Hoteles de Caracas reportó hoy pérdidas equivalentes a 145 millones de dólares a raíz del traslado desde hace un año, por orden gubernamental, de unas 2.500 familias afectadas por las lluvias a establecimientos asociados.

El presidente de la Asociación, Boris Giarratano, explicó a la emisora Unión Radio que las pérdidas en moneda nacional ascienden a 625 millones de bolívares y previó que seguirán incrementándose porque los dueños de los 170 hoteles que alojan a estas familias "no han recibido esperanzas de que pronto serán desalojados".

Giarratano aseguró que todos los gastos corren por cuenta de los propietarios de esos locales.

"Nosotros nunca hemos dicho que nos paguen los gastos que se han causado; hemos ayudado", pero "ningún hotel fue construido pensado en ser una vivienda" y los 170 ocupados por los damnificados "se pueden considerar dañados", declaró.

La diputada Dinorah Figuera, presidenta de la Comisión de Familia de la Asamblea Nacional (AN, unicameral), señaló en un comunicado que unas 100.000 personas permanecen en los refugios, de los 130.000 damnificados que dejaron las lluvias de noviembre y diciembre de 2010.

Figuera señaló que las autoridades tienen que "atender esta grave situación" y cuestionó las cifras oficiales sobre la construcción de viviendas para los afectados.

"¿Quién puede creer que van 100.000 viviendas construidas este año si todavía hay más de 100.000 damnificados que llevan más de un año en refugios?", se preguntó.

Indicó que han denunciado ante la Defensoría del Pueblo la situación en algunos refugios, donde, aseguró, "se evidencia el consumo de drogas, presuntas violaciones de niñas y conflictos", además de "hacinamiento y condiciones de higiene precaria" y de persecución a quien denuncia esos problemas.

El Gobierno de Chávez inició el pasado 19 de noviembre en un populoso barrio de Caracas el masivo traslado a casas nuevas de una parte de los 130.000 afectados por las lluvias del año pasado.

El vicepresidente venezolano, Elías Jaua, recordó ese día que Chávez se comprometió a que los damnificados dejarían los refugios en un lapso de 18 meses, pero que transcurrido un año de las inundaciones el proceso ya arrancó "con 5.000 familias adjudicadas".

Las lluvias que azotaron Venezuela durante los dos últimos meses de 2010 causaron 38 muertos y dejaron más de 130.000 damnificados, muchos de los cuales fueron refugiados en dependencias militares y gubernamentales, incluido el palacio presidencial de Miraflores.

Jagua pidió "comprensión y paciencia y también la valoración de que ningún Gobierno había asumido lo que asumió el presidente (Hugo) Chávez de resguardar, cobijar, a las familias damnificadas".

Chávez llegó ese día a un edificio adjudicado a 100 familias de damnificados y allí recordó que en varias ocasiones estas personas efectuaron en las últimas semanas manifestaciones y provocaron disturbios callejeros en demanda de vivienda.