El presidente de la región separatista georgiana de Osetia del Sur, Eduard Kokoiti, rechazó hoy el ultimátum presentado por la oposición que demanda al Gobierno que reconozca su victoria en las elecciones presidenciales.

"Yo no acepto ningún ultimátum", dijo a la agencia Interfax Kokoiti, quien ha llamado a la líder opositora, Alla Dzhióyeva, a aceptar la decisión del Tribunal Supremo de anular los resultados electorales.

Centenares de partidarios se han congregado por tercer día consecutivo frente a la sede del Gobierno para defender su victoria en las urnas.

"Libertad" y "Verdad", gritan los opositores que portan banderas surosetas en la plaza situada frente al edificio del Gobierno separatista.

Tanto ese inmueble como el de la Comisión Electoral Central son protegidos por blindados y numerosos efectivos antidisturbios en previsión de un posible asalto popular.

Anatoli Barankévich, mano derecha de la líder opositora y héroe de la guerra contra Georgia de agosto de 2008, llamó a sus partidarios a no caer en provocaciones y a no aproximarse a los edificios gubernamentales.

"Eso es lo que ellos están esperando, que alguno de los provocadores les incite a disparar. No hay que caer en provocaciones. De lo contrario, pueden declarar el estado de excepción", dijo.

Al mismo tiempo, denunció: "Son gente falsa que nos quieren engañar".

"El estudio de nuestro recurso el Supremo lo ha aplazado como mínimo hasta el lunes. Por eso, os llamo a venir todos a esta plaza para que participe la mayor cantidad de gente posible en esta acción de desobediencia civil", afirmó.

Dzhióyeva dio un ultimátum hasta las 14.00 GMT de hoy a las autoridades para que reconozcan su victoria en las elecciones presidenciales.

El ultimátum, que fue entregado en la sede del Gobierno, demanda la revocación de la decisión del Tribunal Supremo de anular las elecciones presidenciales del pasado día 27 y la convocatoria de nuevos comicios para el 25 de marzo de 2012.

"En caso de que no se cumplan estas exigencias, toda la responsabilidad por el ulterior desarrollo de la situación recaerá sobre el Gobierno de la república", aseguró la opositora a la agencia rusa Interfax.

Tras la decisión del Supremo de anular los comicios presidenciales, los partidarios de Dzhióyeva tomaron las calles de Tsjinvali, capital suroseta, para exigir el reconocimiento de su victoria en las urnas.

Rusia, que reconoció en 2008 la independencia de Osetia del Sur y apoyaba a Bibilov, envió ayer a un emisario para mediar entre ambos bandos y propiciar una salida pacífica al conflicto.