El ejército mexicano desmanteló una sofisticada red de radiocomunicaciones que servía presuntamente a miembros del narcotráfico en cuatro estados del norte del país, informó el jueves la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

La dependencia señaló en un comunicado que militares confiscaron entre otras cosas 167 antenas, 155 repetidoras, 166 fuentes de poder, 1.446 radios, 1.306 celulares y 71 equipos de cómputo que presuntos narcotraficantes utilizaban para comunicarse y rastrear movimientos del personal militar.

Los equipos fueron ubicados y decomisados en los estados de Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí y Tamaulipas y varios "integrantes de grupos delictivos", que de quienes no especificaron más información, fueron detenidos.

La Sedena no especificó a que grupo o grupos del narcotráfico pertenecían los equipos de comunicación, aunque en esos cuatro estados las autoridades han señalado anteriormente que tiene fuerte presencia el cartel de las drogas de Los Zetas.

No se informó si los radios estaban dispersos en un número de bases o si eran unidades móviles, ni si las estaciones repetidoras y las antenas estaban operando o no.

En septiembre, la Secretaría de Marina desmanteló también un sistema de comunicaciones en el estado de Veracruz, vecino de Tamaulipas, que dijo pertenecía a Los Zetas.

También el jueves, las fuerzas militares confiscaron más de una tonelada de marihuana que estaba escondida en un tractor en un puente internacional de la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo.

El ejército arrestó al conductor del vehículo.

El gobierno estadounidense entregó el jueves tecnología de inspección y un avión de vigilancia para ayudar a la Armada a combatir a los cárteles de las drogas.

El equipo forma parte de la Iniciativa Mérida, la cual traza la asociación de Estados Unidos con México y Centroamérica en la guerra contra el narcotráfico y ha comprometido 1.400 millones de dólares desde 2008.