La Casa Blanca anunció el jueves la nominación de Phyllis M. Powers como embajadora en Managua, pese a peticiones de legisladores de posponer la designación.

Powers, quien encabeza la misión diplomática en Panamá desde septiembre del 2010, es la segunda candidata a embajador en Managua que la Casa Blanca ha presentado este año, después de retirar la nominación de Jonathan Farrar ante las críticas formuladas por algunos senadores de que fue demasiado amigable con el gobierno cubano cuando encabezó la oficina estadounidense de intereses en La Habana.

Powers fue la encargada de negocios de la embajada en Lima entre 2005 y 2007, y estuvo a cargo de la oficina antinarcóticos de la misión en Bogotá entre 2001 y 2005.

El gobierno del presidente Barack Obama postuló además el jueves a Farrar para reemplazar a Powers en Panamá.

La presidenta del comité de relaciones exteriores de la cámara baja, la republicana Ileana Ros-Lehtinen, exhortó a Obama a no presentar un embajador para demostrar el rechazo estadounidense a las supuestas irregularidades ocurridas durante las elecciones presidenciales del 6 de noviembre y que han sido denunciadas por varios organismos internacionales.

Durante una audiencia sobre Nicaragua, Ros-Lehtinen acusó al Departamento de Estado de no haber respondido enérgicamente a lo que calificó como un fraude perpetrado en las elecciones municipales del 2008 con la esperanza de recibir cooperación antinarcóticos.

"La política exterior estadounidense no puede restringirse a objetivos tan limitados en América Latina, ni podemos descuidar libertades democráticas, empezando por el derecho fundamental de elegir a los líderes gubernamentales", indicó.

Estados Unidos ha expresado dudas sobre el proceso electoral que concedió al presidente sandinista Daniel Ortega su reelección por considerar que hubo falta de transparencia e imparcialidad del Consejo Supremo Electoral, lo cual Managua denunció como una violación a su derecho a la no intervención en asuntos internos.

El principal demócrata en el comité, Howard Berman, defendió el manejo que Washington le ha dado a las elecciones nicaragüenses y advirtió sobre la necesidad de "resistir la tentación de recoger nuestras pertenencias a prisa y regresar a casa".

"¿Tiene sentido cortar nuestra ayuda cuando es rebasada con creces por los 500 millones de dólares suministrados por Hugo Chávez?", señaló en referencia al mandatario venezolano.

"Las aguas que Estados Unidos ha navegado durante años en Nicaragua se volverán más turbulentas", señaló Berman al recordar que si lo resultados electorales se mantienen, concederán a Ortega una supermayoría legislativa que le permitiría adelantar una reforma constitucional, la cual podría incluir su reelección indefinida.

La audiencia coincidió con la presentación de un proyecto de resolución en el Senado que exhorta a Obama y a la secretaria de Estado Hillary Clinton a adoptar medidas enérgicas e inmediatas para buscar la restauración del orden constitucional en Nicaragua, "incluyendo oponerse a préstamos de instituciones financieras internacionales".

El texto presentado por los senadores Marco Rubio (republicano) y Robert Menéndez (demócrata) exhorta además a la misión estadounidense en la OEA a encabezar un esfuerzo para que el organismo hemisférico adopte medidas enérgicas que podrían incluir la suspensión de Nicaragua por su violación a los artículos 20 y 21 de la Carta Democrática Interamericana, según el proyecto de resolución difundido por la oficina de Rubio.

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Luis Alonso Lugo está en twitter como @luisalonsolugo