El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, anunció hoy una serie de recortes tributarios con la meta de "acelerar" la economía del país, asegurar un crecimiento del 5 % en 2012 e impedir que la crisis global "contamine" al país.

"Hay una situación muy complicada en el mundo y varias economías están patinando", pero el Gobierno brasileño "no permitirá que esta crisis contamine a la economía nacional", que "se distingue de otras por su crecimiento", que para este año se prevé en torno al 3 %, declaró Mantega en rueda de prensa.

Los recortes tributarios anunciados por el ministro alcanzan a todos los productos de la línea blanca (fogones, neveras, lavadoras y otros), a todo lo relacionado con la industria de la construcción siempre que se refiera a viviendas populares, y en el ramo de los alimentos, a todos los tipos de pastas.

Asimismo, Mantega indicó que, también a partir de hoy mismo, se reducen del 3 al 2,5 % los tributos que se aplican para los créditos al consumo y caen a cero los impuestos cobrados por las inversiones financieras en la bolsa de valores.

Según el ministro, con esas medidas la economía nacional seguirá "acelerada", pero "con seguridad" y sin riesgos de recalentamientos exagerados que pudieran crear desequilibrios.

"Nos estamos preparando para que el mercado interno" continúe "fuerte y dinámico", declaró Mantega, quien apuntó, además, que el Gobierno seguirá promocionando la inversión pública y privada, pues "así se garantiza el empleo".

Según Mantega, Brasil, con una tasa de paro del 5,8 %, "es hoy uno de los países con más bajo nivel de desempleo del mundo" y este año generó 1,8 millones de nuevos puestos de trabajo.

"El año próximo se seguirá en esa misma proporción y eso supondrá un aumento de la masa salarial que apoyará este círculo virtuoso de la economía brasileña, que continuará en 2012", afirmó.