La OTAN inició la segunda fase del traspaso de la seguridad al ejército y la policía afganos, que por primera vez asumirán el control de algunas de las zonas más conflictivas del país y otras cercanas al área de despliegue del contingente español.

La etapa que empezó hoy incluye 56 áreas (provincias, distritos y ciudades) que pasarán a ser responsabilidad de las fuerzas afganas y que, junto a las transferidas en la primera fase del pasado verano, cubren a casi la mitad de la población del país.

Este nuevo tramo comenzó con una ceremonia en una de las zonas traspasadas, la provincia de Parwán -en el centro del país -, donde se dieron cita diversos ministros afganos y el jefe de la misión de la OTAN en Afganistán, John Allen.

También estaba presente en el acto oficial de Chandikar, capital de Parwan, el responsable del consejo encargado de la seguridad, Ashraf Ghani Ahmadzai, que se felicitó por este nuevo paso en la normalización de su país.

En declaraciones a la cadena Tolo, Ghani dijo que "el proceso es irreversible" y añadió que "el traspaso no quiere decir dejar solo a Afganistán, es un cambio de estrategia y una extensión de la cooperación porque el país aún necesita el apoyo internacional".

Tanto las autoridades afganas como los responsables diplomáticos y militares occidentales han hecho pública en los últimos días su satisfacción por el inicio de esta segunda etapa de la transición afgana.

"Hoy mostramos nuestra habilidad para hacernos cargo de nuestra propia seguridad y estamos plenamente preparados" afirmó en la ceremonia de hoy el gobernador de Parwán, Abdul Basir Salangi.

"Y no permitiremos que algunos elementos perturben la vida diaria de los habitantes de esta provincia", advirtió Salangi a los medios presentes en el acto oficial.

Parwán, situada en una zona relativamente tranquila, es una de las ocho provincias que pasan completamente o casi en su totalidad a control de la policía y el ejército afganos.

Entre las zonas traspasadas en el oeste del país se hallan Herat -cuya capital ya entró en la primera tanda- y la ciudad de Qala-i-Now, capital del distrito del mismo nombre en el que está desplegado el grueso de los 1.500 militares españoles en Afganistán.

En declaraciones a EFE, el gobernador de la provincia de Badghis, donde se encuentra Qala-i-Now, se mostró confiado sobre el éxito del cambio de guardia.

"Estamos completamente preparados para proteger a los residentes de la ciudad contra cualquier ataque de los insurgentes", dijo el gobernador Dulbar Jan Armán, quien agradeció a las fuerzas internacionales su labor de entrenamiento a los militares afganos.

La segunda fase de la transición incluye zonas conflictivas como la ciudad de Ghazni, capital de la estratégica provincia del mismo nombre -en el centro del país, entre Kabul y Kandahar- y varios de cuyos distritos están prácticamente bajo control insurgente.

También se transferirán partes de la convulsa provincia meridional de Helmand, cuya capital Lashkar Gah ya está bajo control afgano pero que sigue siendo una zona de intensos combates entre la milicia talibán y las fuerzas comandadas por la OTAN.

La primera fase de la transición empezó el pasado mes de julio en coincidencia con el inicio de la salida gradual de los cerca de 130.000 militares que integran el contingente de comandado por la Alianza Atlántica, cuya retirada total se prevé para final de 2014.

Fawad Peikar