Turquía ha decidido imponer sanciones a Siria, después de que Damasco haya "dejado pasar su última oportunidad al rechazar la propuesta de la Liga Árabe de enviar observadores" al conflictivo país, anunció hoy en Ankara el ministro turco de Exteriores, Ahmet Davutoglu.

Las sanciones incluyen la suspensión de las relaciones con el Banco Central sirio y la congelación de los bienes financieros de los miembros del gobierno sirio, así como la prohibición de la venta de armas al país.