El líder del Partido Popular (PP, centroderecha) y próximo presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, se reúne hoy por separado con los sindicatos mayoritarios y con el presidente de la patronal para tratar sobre la necesidad de acometer una nueva reforma laboral en España.

Rajoy se entrevistará con el máximo responsable de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Joan Rosell, y con los secretarios generales de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Cándido Méndez, los dos sindicatos mayoritarios del país.

Según adelantó la "número dos" del PP, María Dolores De Cospedal, el próximo presidente del Ejecutivo español expondrá a sus interlocutores la necesidad de alcanzar un acuerdo "en un plazo urgente" para llevar a cabo la reforma del modelo laboral.

Esa es una de las principales reclamaciones de la patronal, que considera demasiado rígida la actual legislación laboral española, que ya fue reformada en junio de 2010 por el gobierno socialista para intentar frenar la creciente espiral de desempleo causada por el derrumbe del sector inmobiliario y por la crisis.

Entonces había cuatro millones de desempleados, cifra que ha ido en aumento desde la aprobación de la reforma laboral hasta rondar los cinco millones.

Según los datos difundidos hoy por la oficina de estadística de la Unión Europea, Eurostat, España, con un 22,8 % de desempleados es el país con el mayor paro de toda la UE, seguida por Grecia, con el 18,3 %.

La aprobación por decreto ley de la reforma laboral el 16 de junio de 2010 le costó al jefe del Ejecutivo socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, su primera huelga general, convocada por los sindicatos mayoritarios, que tuvo lugar el 29 de septiembre de ese año.

Los dirigentes sindicales rechazaron entonces la reforma al considerar que perjudica a los trabajadores sin fomentar la creación de empleo.

Las organizaciones empresariales la calificaron de "tibia" y consideran que el Ejecutivo socialista se quedó corto, por lo que ahora reclaman a Rajoy que la complete con cambios en las condiciones de contratación y en las normas de negociación colectiva entre empresarios y trabajadores.

Para el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, a la vista de las previsiones que se manejan, el año 2012 será peor que 2011, y destacó que la reforma laboral aprobada el pasado año no sirvió para crear empleo.

La solución, en su opinión, vendría más de la mano de una relajación del plan de consolidación fiscal marcado por la Unión Europea para reducir el déficit público.

"Los mercados de inversores actúan de forma nerviosa por el riesgo de impago de la deuda, pero cuando la economía no crece el riesgo de impago es mayor y actúan de forma más nerviosa todavía", señaló hoy durante su intervención en un debate económico.