Las organizaciones patronales Unión de Gremios de la Producción (UGP) y Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) denunciaron el miércoles que campesinos sin tierra hostigan a los agricultores mecanizados para evitar que continúen con la siembra de soja.

Paraguay es el tercer productor de soja en la América del Sur detrás de Brasil y Argentina, con una producción anual de 8 millones de toneladas sobre una superficie de cultivos de 2,6 millones de hectáreas.

"Además del hostigamiento que sufrimos de parte de campesinos, el gobierno del presidente Fernando Lugo insiste en aplicar una reglamentación por la cual debemos informar a los pueblos cercanos a las fincas de soja, veinticuatro horas antes, que haremos las fumigaciones contra las plagas", dijo a los periodistas Héctor Cristaldo, uno de los líderes de la CAP.

Aclaró que "las plagas atacan sin avisar, llegan a los cultivos imprevistamente y deben ser contraatacadas inmediatamente; no podemos esperar 24 horas para fumigarlas" con productos químicos.

Cristaldo confirmó que el jueves haremos una manifestación de maquinarias y productores en el pueblo Minga Guazú, departamento de Alto Paraná, (a 300 kilómetros al este de Asunción) para protestar contra el gobierno de Lugo porque no coopera con la producción, al contrario, sólo ordena trabas".

Organizaciones campesinas denuncian periódicamente, desde 2005 aproximadamente, que las pulverizaciones con avionetas producen, presuntamente, enfermedades de piel en la población y contaminan arroyos. Sin embargo, hasta el momento las contaminaciones no fueron confirmadas.

En tanto, en la página digital de la UGP se informa de numerosas quejas de pequeños productores de soja de diferentes departamentos por la demora de la estatal Secretaría del Ambiente (SEAM) para autorizar el inicio de la siembra en pequeñas parcelas.

Aunque la autorización de SEAM es imprescindible en terrenos superiores a 100 hectáreas, funcionarios de la misma exigen extraoficialmente- según UGP- la gestión de permisos para superficies menores.