El primer ministro paquistaní rechazó un pedido personal del presidente afgano Hamid Karzai a que reconsidere la decisión de boicotear una conferencia sobre Afganistán tras las incursiones de la OTAN que mataron a 24 soldados de Pakistán.

Las declaraciones de Yusuf Raza Gilani el miércoles demuestran cómo el ataque del fin de semana no sólo ha ensombrecido las relaciones entre Pakistán y Estados Unidos — que encabeza las fuerzas de la OTAN en Afganistán_, sino también entre Islamabad y Kabul. Este ambiente dificultará mucho hallar un fin perdurable a la guerra afgana.

Pakistán está molesto con Kabul porque las naves de la OTAN que efectuaron los ataques a dos puestos fronterizos del ejército el sábado en la madrugada despegaron de Afganistán. Un video difundido por el ejército el miércoles mostró el terreno montañoso en el área tribal de Mohmand en Pakistán donde ocurrieron los ataques.

"Se ha utilizado tierra afgana contra Pakistán, y estamos protestando contra esto", dijo Gilani a la prensa en la ciudad sureña de Karachi. "No queremos que la tierra de nuestro país hermano, que es como un gemelo, sea usada contra Pakistán".

Islamabad anunció el martes que prevé no asistir a la conferencia del 5 de diciembre en Bonn, Alemania, donde se buscarán formas de lograr un futuro sostenible para Afganistán una vez que se retiren las tropas internacionales. Son escasas las expectativas en torno a los resultados de la conferencia, y la ausencia de Pakistán dificultará aún más incluso los progresos menores.

Pakistán ya había cerrado sus fronteras a los envíos de suministros destinados a las fuerzas de la OTAN en Afganistán y, en represalia por los ataques, exigió que Estados Unidos desaloje una base aérea que ha utilizado para los aviones estadounidenses no tripulados.

Karzai llamó a Gilani el martes por la noche y le pidió revertir la decisión de Pakistán de boicotear la conferencia de Bonn, dijo el primer ministro. Pero Gilani le respondió que el país no acudirá "a menos que se den garantías a la seguridad, soberanía, integridad, honor, dignidad y amor propio de Pakistán".

La OTAN y Estados Unidos han expresado sus condolencias por las muertes de los soldados paquistaníes e investigan el incidente.