El director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, consideró hoy posible avanzar en determinadas esferas de la Ronda de Doha e instó a los Gobiernos a facilitar "orientación política" para hacerlo.

En el informe que presentó ante el Consejo General de la OMC, que se celebra a dos semanas de la celebración de la VIII cumbre ministerial de la organización, Lamy señaló: "se está convergiendo en torno a la idea de que los miembros deben avanzar en las negociaciones en aquellas esferas en que se pueden hacer progresos".

"Evidentemente, corresponde a los (Estados) miembros decidir cuáles son esas esferas, como también les corresponde negociar y llegar a un acuerdo", agregó el director general

Paralizada desde hace años, especialmente desde el inicio de la crisis de 2008, la Ronda de Doha persigue una profunda reforma del sistema de comercio internacional mediante medidas de reducción de los obstáculos al comercio y normas comerciales revisadas, abarcando en total una veintena de aspectos relacionados con el comercio.

Conocida también con la Agenda de Desarrollo de Doha al tener como una de sus metas centrales la mejora de las perspectivas comerciales de los países emergentes, la negociación nació en la IV cumbre ministerial que la OMC celebró en Qatar en noviembre de 2001.

Lleva estancada muchos años por las dificultades que se plantean para cerrar acuerdos por consenso en terrenos tan espinosos como los subsidios agrícolas, la regulación de los servicios, la propiedad intelectual y los problemas de los países en desarrollo para aplicar los acuerdos en vigor en el marco de la Organización.

La Ronda estará presente en una de las sesión de la próxima reunión ministerial de Ginebra entre los días 15 y 17 de diciembre y Lamy señaló hoy que "los elementos de orientación política nos ofrecerán un sentido compartido de hacia dónde dirigirnos".

"Lo que es necesario ahora es hacer operativos estos elementos, por lo que animaría a los ministros (...) a facilitar orientación a este respecto para garantizar que se puede lograr un progreso real en 2012", manifestó Lamy ante el Consejo General de la OMC.

Lamy, que lleva meses reclamando una implicación más activa de los Gobiernos si no se quiere que la OMC languidezca, explicó que esa orientación es necesaria "tanto en lo relativo a dónde y a cómo se puede lograr avanzar en el corto plazo, como en lo relativo a cómo superar el punto muerto en áreas de difícil convergencia".

El director general invitó a los ministros a que hagan frente al obstáculo principal de la negociación: "los diferentes puntos de vista sobre lo que constituye una justa distribución de los derechos y las obligaciones en el marco del sistema global de comercio entre (los Estados) miembros con diferentes niveles de desarrollo".

"Es una cuestión política para la que se requiere una respuesta política", subrayó Lamy, que consideró importante que la próxima reunión de ministros "envíe señales de que la apertura comercial puede seguir siendo un anclaje estable de la economía mundial".