La primera ministra de Tailandia, Yingluck Shinawatra, recibió hoy el alta médica, tras recuperarse de la intoxicación alimentaria por la que fue hospitalizada la víspera, y ha viajado a Vietnam para cumplir con la visita oficial que tenía acordada, informaron fuentes oficiales.

El secretario de Asuntos Exteriores tailandés, Surapong Tohvichakchaikul, indicó que un equipo médico viaja con la mandataria, quien no participará en la cena que estaba organizada en su honor y regresará a Bangkok esta misma noche, según la edición digital del diario "The Nation".

La visita oficial busca negociar la compra de gas natural, impulsar la inversión y la cooperación bilateral, tratar de los problemas de seguridad alimentaria y abordar la coordinación en la respuesta a los desastres naturales en la cuenca del Mekong, entre otros asuntos.

Yingluck fue ingresada el miércoles en el hospital Rama 9 de Bangkok aquejada de una severa diarrea vinculada a una intoxicación alimentaria producida, supuestamente, por marisco.

"Aún no se ha recuperado del todo, pero ha insistido en hacer la visita oficial a Vietnam", afirmó a los medios el titular de Defensa, el general Sathian Permthongin, tras visitar a la paciente en el hospital, de acuerdo con la versión digital del periódico "Bangkok Post".

El subdirector de la clínica Rama 9, el doctor Arthit Jearanaisilawong, señaló a los periodistas que la primera ministra ha superado la diarrea y añadió que en un par de días tendrán los análisis de laboratorio de las muestras y sabrán el agente causante de la intoxicación.

Yingluck dejó el mundo empresarial e ingresó en política este año apadrinada por su hermano menor, Thaksin Shinawatra, primer ministro de Tailandia desde 2001 hasta el golpe militar que lo derrocó en 2006.

Con el partido Puea Thai (De los tailandeses), la formación de Thaksin, obtuvo mayoría parlamentaria en los comicios del 3 de julio y fue investida en el cargo al mes siguiente.

Su primera prueba política fueron las inundaciones que entre julio y octubre han anegado media Tailandia y han causado 661 muertos, cinco millones de personas damnificadas y cerca de 10.000 fábricas paradas.