El representante especial adjunto de la ONU para Haití, Nigel Fisher, defendió hoy el ritmo de reconstrucción que vive el país desde el devastador terremoto de 2010 y señaló que las tareas de desescombro son incluso más rápidas que las realizadas en la zona cero de Nueva York tras el 11-S.

"Muchos de los escombros dejados por el terremoto siguen ahí, pero casi el 50 por ciento ya se ha recogido. Cinco millones de metros cúbicos de escombros se han retirado, lo que muestra más rapidez que por ejemplo en el World Trade Center tras el 11-S", explicó Fisher ante la prensa en la sede central de la ONU.

El representante especial del organismo defendió así las tareas de desescombro realizadas en la operación a gran escala de la ONU y sus socios, coordinada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), además de las llevadas a cabo por los propietarios de las viviendas y las empresas privadas.

Además de hacer referencia a las tareas de desescombro llevadas a cabo en Nueva York tras los atentados contra las Torres Gemelas hace diez años, Fisher dijo que el trabajo en Haití va a un ritmo más rápido también que en lugares como la provincia de Aceh en Indonesia, afectada por el tsunami de 2004.

"Allí se necesitaron cinco años y medio para retirar 1,3 millones de metros cúbicos de escombros y basura", añadió el funcionario de la ONU, quien se mostró alentado por el ritmo que en general muestra la reconstrucción de Haití, un país que en enero de 2010 perdió más de 220.000 habitantes por la catástrofe del terremoto.

Fisher tildó de "mito" el hecho de que se diga que "no hay ningún tipo de reconstrucción en Haití", donde señaló que hay "varios proyectos clave en marcha" y donde se cuenta con "suficiente inversión para garantizar la creación de 20.000 nuevos puestos de trabajo y donde se busca ahora más inversores".

"El objetivo es aumentar esa cifra hasta los 60.000 empleos, un objetivo realista y asequible", indicó, al tiempo que garantizó que Haití experimenta mejoras a diario en todas las áreas, incluida la educación, la vivienda, la reconstrucción de infraestructuras y el tratamiento de la epidemia del cólera.

Fisher reconoció asimismo que alrededor de dos tercios de los desplazados en Haití por el terremoto han abandonado ya los campamentos, pero mostró su preocupación acerca de "la amenaza de desalojos lanzada por los propietarios de las tierras" donde éstos se encuentran.

Sobre el incidente protagonizado en Haití por cinco marinos uruguayos integrantes de la Misión de Paz de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), quienes fueron acusados de un caso de violación a un joven haitiano, Fisher aplaudió la respuesta dada por las autoridades de Uruguay al asunto.

"Uruguay actuó impecablemente al responder con rapidez, reconocer su responsabilidad, condenar el incidente y repatriar a los marinos", aseveró el representante especial adjunto de la ONU para Haití.

Los abusos de los que se acusa a los marinos sucedieron en la localidad de Port Salut (sur de Haití) y fueron difundidos por internet en un vídeo grabado con teléfono celular.

Los marinos fueron procesados y encarcelados el pasado septiembre por la justicia militar uruguaya acusados de los delitos de desobediencia, omisiones al servicio y desafuero a la vigilancia militar, y además son investigados en la Justicia civil de Uruguay.