El gobierno boliviano anunció que descontará ganancias a las empresas telefónicas para financiar un plan de acceso a ese servicio en poblaciones pobres y alejadas del país, pero algunas operadoras refutaron la decisión, se informó el miércoles.

El gobierno descontará 2% de las utilidades de las telefónicas a partir del 2012 para financiar el Programa Nacional de Telecomunicaciones de Inclusión Social según una ley referida a las compañías que no hayan cumplido "las metas de expansión de cobertura de telefonía en el área rural", informó el martes el ministro de Obras Públicas, Wálter Delgadillo.

Según Delgadillo ese plan no fue cumplido en todo su alcance.

Pero la operadora Tigo de la marca Millicom International Cellular (MIC) dijo en un comunicado el miércoles que está cumpliendo las normas del país con la instalación de teléfonos en 103 localidades rurales donde sus pobladores "acceden a una fácil comunicación con cualquier lugar del mundo".

Tigo dijo que instaló 71 puntos en igual número de localidades "con tecnología V-SAT y 31 con GSM".

Hasta el 2010 había 7,1 millones de usuarios de telefonía móvil en el país, es decir 7 de cada diez, tienen acceso al servicio, según la Autoridad de Transporte y Telecomunicaciones (ATT), que fiscaliza a las operadoras.

La mayor de ellas es la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL) nacionalizada en 2008 por el presidente Evo Morales que controla poco más del 36% del mercado de telefonía móvil, le sigue Tigo con el 25% y Viva con el 20%, según informes oficiales.

ENTEL dijo que sus servicios llegan a 324 municipios, el 96% del total, según su gerente Roy Méndez.

La norma obliga a las compañías a poner en servicio, operar y mantener al menos una línea telefónica y un equipo terminal de acceso al público, en localidades con menos de trescientos cincuenta habitantes.

Expertos dicen que alcanzar la meta en corto plazo no será fácil debido a la topografía y características del espectro electromagnético del país.

Informes de ATT indican que las telefónicas, incluidas la de línea fija manejadas por cooperativas de usuarios en las principales ciudades, obtuvieron ganancias por 467 millones de dólares el año pasado, 17% más que en 2009.