Los transexuales que integren las fuerzas policiales y de seguridad federales de Argentina tienen derecho a ser reconocidos por sus pares, vestir uniformes y utilizar instalaciones de acuerdo a la identidad de género adoptada u autopercibida.

Así lo dispuso el ministerio de Seguridad en una resolución difundida el miércoles, el mismo día que el Congreso dio media sanción al proyecto de ley de identidad de género, por el cual toda persona podrá solicitar al registro nacional de la personas rectificar el sexo, imagen y nombre de pila con el que fue inscrito al nacer si éstos no coinciden con la identidad de género autopercibida.

Una resolución de la ministra de Seguridad Nilda Garré dispuso que los miembros de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía de Seguridad Aeroportuaria deberán ser reconocidos por la identidad de género adecuada a su percepción, la cual puede corresponder o no con el sexo biológico.

El personal de las fuerzas deberán dirigirse a los oficiales transexuales por el género y nombre de pila adoptados, independientemente de que se hayan sometido o no una cirugía de cambio de sexo o tratamiento hormonal.

Los transexuales podrán utilizar el uniforme que se corresponda con la identidad adoptada, así como también el uso de instalaciones diferenciadas por sexo.

La misma resolución también incluye directivas para el trato de transexuales ajenos a las fuerzas de seguridad, en particular en el caso de arrestos.

Las personas detenidas deberán ser tratadas y alojadas en celdas de acuerdo con la identidad de género adoptada.

Argentina es precursor en América Latina en el reconocimiento de derechos de lesbianas, gays, y transexuales.

En 2010 fue el primer país latinoamericano en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Un año después, la Cámara de Diputados aprobó, por 167 votos a favor y 17 en contra, una iniciativa que reconoce el cambio de identidad de los transexuales.

En la actualidad, una persona transexual debe solicitar a la justicia autorización para rectificar su identidad ante el registro nacional de las personas. Si el proyecto también prospera en el Senado, los transexuales podrán tramitar un documento de identidad con el nombre de pila y fotografía de acuerdo con su identidad de género.

En ningún caso será requisito acreditar intervención quirúrgica ni terapias hormonales u otro tratamiento psicológico o médico.