Una corte filipina ordenó el traslado de la ex presidenta Gloria Macapagal Arroyo de un hospital privado a uno del gobierno después de ser arrestada por cargos de fraude electoral.

La fiscalía dijo que Arroyo no debía recibir trato preferente. Los fiscales quieren que esté detenida en una cárcel como cualquier otro sospechoso, pero sus abogados dijeron que ella padece una enfermedad ósea. Médicos testificaron el jueves que Arroyo necesita tratamiento para inflamación de colon.

Los abogados de Arroyo quieren que esté bajo arresto domiciliario mientras enfrenta los cargos.

El juez Jesús Mupas, del Tribunal Regional de Primera Instancia de Pasay, dio a Arroyo hasta el martes para ser trasladada de un prestigioso hospital privado donde fue arrestada el mes pasado a una instalación médica del gobierno.

La corte no ha desechado aún la petición de arresto domiciliario.