Estados Unidos y la Unión Europea acordaron hoy impulsar el mercado de vehículos eléctricos en la reunión del Consejo Económico Transatlántico (TEC), como estrategia para estrechar los lazos económicos entre ambas potencias.

El Consejo Económico Transatlántico (TEC), un órgano con el que ambas partes buscan reducir sus barreras comerciales recíprocas, se celebró en Washington un día después de la cumbre anual EEUU-UE, que acogió la capital estadounidense.

Durante el encuentro copresidido por el representante estadounidense para el Comercio Exterior, Ron Kirk, y el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht, acordaron facilitar los procedimientos aduaneros, fortalecer su cooperación en el desarrollo de vehículos eléctricos, en investigación y en otras áreas de las nuevas tecnologías, así como en las materias primas.

Ambas partes acordaron un nuevo plan de trabajo con el objetivo de desarrollar normas "coherentes" y "compatibles" en el desarrollo de los vehículos eléctricos y las redes de distribución de energía eléctrica inteligente, para promover su adopción en foros internacionales.

En este sentido, firmaron una carta de intenciones para establecer dos centros de interoperabilidad de vehículos eléctricos y redes eléctricas inteligentes una en el Laboratorio Nacional Argonne en Illinois (EE.UU.) y el otro en el Centro la Comisión Europea de Investigación Conjunta en Ispra (Italia).

Los centros se encargarán de promover un enfoque común en las pruebas de vehículos eléctricos con miras a la elaboración de normas internacionales, además de una serie de proyectos piloto para promover el uso de la electricidad en el transporte.

Por otra parte, también discutieron diferentes aspectos estratégicos para ambas economías, en particular la cooperación económica transatlántica en el sur del Mediterráneo y en las economías emergentes.

La Cumbre UE-EEUU encargó el lunes además al TEC establecer nuevos grupos de alto nivel sobre empleo y crecimiento para identificar las opciones para mejorar las relaciones económicas entre ambos, según un comunicado difundido por la delegación europea en Washington.

Otro de los aspectos clave fue el reconocimiento mutuo de programas de "comercio seguro" por la que ambos países autorizan a determinados operadores que son certificados en sus respectivos países y reconocidos por ambas partes.

Este sistema permitiría que el comercio fluyera de manera más rápida, con procedimientos más simples y sin comprometer la seguridad.

Según la UE, el reconocimiento mutuo traerá "enormes beneficios" para los negocios y los comerciantes certificados cuando entre en vigor en junio de 2012, ya que reducirá costes, evitará retrasos en la entrega de mercancías y "abrirá nuevas oportunidades de negocio".

Los participantes reafirmaron además, el objetivo principal del TEC, creado en 2007, para favorecer una mayor integración entre EE.UU. y la UE, así como para impulsar la armonización de estándares en diversas áreas.