Un mexicano fue sentenciado el miércoles a 30 años en una prisión federal en Estados Unidos por su papel en la muerte en el 2004 de nueve inmigrantes centroamericanos.

Los nueve inmigrantes se ahogaron cuando el vehículo en que eran introducidos al país de manera ilegal cayó en un canal en el sur de Texas.

Joel Cárdenas Meneses fue declarado culpable en una corte federal de 11 cargos por transportar y dar refugio a inmigrantes no autorizados.

Cárdenas estaba a cargo de reclutar a inmigrantes centroamericanos para el grupo de traficantes, llevándolos a la ciudad fronteriza de Reynosa, México, y coordinando sus viajes para cruzar el Río Bravo.

El 9 de agosto de 2004, un joven de 17 años que cruzaba a los inmigrantes por el río una noche condujo su vehículo con las luces apagadas hacia un canal y se ahogaron nueve inmigrantes hondureños y salvadoreños.

Fue la sentencia más severa entre las personas implicadas en el caso.