El conductor de programas de televisión, Larry King, es parte de un grupo de inversionistas que tienen como objetivo comprar a los Dodgers de Los Ángeles.

King es un constante visitante a las butacas cercanas al dugout del Dodger Stadium, cuando los Dodgers juegan como equipo local.

De acuerdo con una fuente que no quiso ser identificada, la participación financiera de la compañía de seguros de King es mínima, mientras que el grupo inversor principal lo conforman dos ejecutivos de Imperial Capital, un banco de desarrollo con base en Los Ángeles y sucursales en otras cinco ciudades.

Jason Reese, director ejecutivo de ese banco, y Randy Wooster, presidente, son quienes están respaldando con la mayor participación económica al grupo.