El Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU. dio hoy su respaldo a la nominación de Adam Namm como embajador del país en Ecuador, lo que abre el camino para su confirmación definitiva en el pleno de la Cámara alta.

Dos senadores republicanos, Marco Rubio, de Florida, y James Risch, de Idaho, emitieron los únicos votos en contra de la designación de Namm para la legación ecuatoriana.

De ser confirmado en el pleno del Senado, que debería votar antes de que finalice la sesión, el próximo 31 de diciembre, Namm pasará a ocupar un puesto de jefe de misión que ha permanecido vacío desde que la anterior embajadora, Heather Hodges, lo abandonara en abril.

Hodges fue declarada entonces persona no grata por el Gobierno ecuatoriano, en respuesta a un supuesto cable diplomático firmado por ella y filtrado por WikiLeaks, sobre corrupción en la Policía ecuatoriana.

En su audiencia de confirmación el pasado 8 de noviembre, Namm aseguró que no sentirá "ningún tipo de reparo" en expresar libremente sus opiniones acerca del Gobierno de Rafael Correa, pese a que su predecesora fuera expulsada por ese motivo.

"No rehuiré en absoluto las críticas al Gobierno de Ecuador cuando sea necesario, simplemente porque la anterior embajadora fue expulsada", aseguró Namm entonces.

El funcionario ha trabajado en los consulados de Bogotá y Santo Domingo y dirige desde 2009 la oficina responsable de la construcción de edificios diplomáticos en el Departamento de Estado, pero nunca ha sido nominado a un cargo de jefe de misión.

Su principal prioridad, de ser confirmado, será la de "asegurar el bienestar de los estadounidenses que viven y trabajan" en Ecuador, aunque también expresará la posición estadounidense respecto a los problemas de tráfico de personas y de drogas, según explicó en esa audiencia.

El senador Rubio, que votó en contra, aseguró en declaraciones a la prensa tras la audiencia que la nominación de Namm "no es controvertida", pero decidió aún así oponerse a ella para dejar clara su "preocupación por las políticas de la Administración (del presidente estadounidense, Barack Obama) en el hemisferio occidental".

"Hasta que el Gobierno adopte medidas significativas para cambiar su política, votaré contra cualquier persona nominada para un cargo en la región", aseguró Rubio.

En consecuencia, el senador se opuso además a las nominaciones de Roberta Jacobson como secretaria adjunta de Estado para Latinoamérica y de Mari Carmen Aponte como jefa de misión en El Salvador, pero su voto no impidió que el comité aprobara también esas designaciones.

La expulsión de la anterior embajadora en Ecuador en abril provocó un auge de tensiones con Washington, que respondió con la expulsión de EE.UU. del embajador ecuatoriano, Luis Gallegos, y suspendió "indefinidamente" el diálogo bilateral con el país, que debía celebrarse en junio.

No obstante, ambos países han mantenido sus embajadas en funcionamiento y Estados Unidos dio en octubre su visto bueno a la designación de la nueva embajadora ecuatoriana en Washington, Nathalie Cely.