La Policía Nacional anunció el miércoles la captura de tres supuestos guerrilleros de las FARC que habrían participado en el secuestro de una niña de 10 años, hija de un alcalde.

La pequeña Nohora Valentina Muñoz fue secuestrada el 29 de septiembre y liberada el 17 de octubre por sus captores, que la entregaron al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). La familia y las autoridades han asegurado que no hubo pago de rescate.

El secuestro de la niña despertó la solidaridad nacional y los habitantes del municipio de Fortul, en el departamento de Arauca en el noreste colombiano, hicieron constantes marchas para exigir su liberación. Incluso el papa Benedicto XVI dijo que había orado por su liberación.

El director de la Policía, general Oscar Naranjo, dijo en rueda de prensa el miércoles que las capturas de tres sujetos se realizaron en Bogotá y en Yopal, capital del departamento de Casanare y a unos 210 kilómetros al noreste de esta capital.

Se trata de integrantes del frente 54 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) "responsables ellos de haber participado directamente y materialmente en el secuestro de Nohora Valentina", explicó Naranjo.

El oficial agregó que las labores de inteligencia para dar con el paradero de los tres detenidos demoraron tres semanas.

Los tres rebeldes, añadió, serán procesados por los delitos de secuestro y concierto para delinquir, o la asociación de dos o más personas para cometer un número indeterminado de crímenes.

Naranjo no descartó ni la vinculación ni la captura de más guerrilleros del frente 54 de las FARC por el plagio de la menor.

Uno de los detenidos, dijo la Policía, prestó el carro en el que fue raptada la niña. Los otros dos "escondieron y mantuvieron secuestrada a Nohora Valentina".

Hasta ahora se desconocen las razones del plagio de la niña.

Nohora es la menor de las dos hijas de Jorge Muñoz, alcalde de Fortul, en el departamento de Arauca, a unos 280 kilómetros al noreste de Bogotá. La niña fue secuestrada cuando se dirigía al colegio con su madre, Pilar Gutiérrez.

Los plagiarios se llevaron a ambas en un taxi y a las afueras de Fortul dejaron a la madre, para llevarse sólo a la niña.