Los bancos centrales de los países más ricos, tratando de evitar que la crisis de la deuda europea estalle a nivel de pánico mundial, intervinieron el miércoles para apuntalar el sistema financiero internacional al facilitarle a las instituciones crediticias pedir prestado en dólares estadounidenses.

Las bolsas de valores experimentaron un espectacular avance tras la noticia. El índice Dow Jones de la Bolsa de Nueva York dio un salto de 400 puntos. Participan el Banco Central Europeo, la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco de Inglaterra, así como los bancos centrales de Canadá, Japón y Suiza.

Al extenderse la crisis de la deuda soberana europea, el sistema financiero global ha dado indicios de haber entrado en otra contracción crediticia como la ocurrida en 2008 tras la bancarrota del banco de inversiones estadounidense Lehman Brothers. La posibilidad de que uno o más gobiernos europeos incurran en el impago de sus obligaciones ha desatado temores de otra convulsión en el sistema financiero global que causaría cuantiosas pérdidas a los bancos, menos créditos para las empresas y una nueva recesión en Estados Unidos y Europa.

"El propósito de esta medida es aliviar la presión en los mercados financieros y por lo tanto mitigar los efectos de dichas presiones en la financiación de créditos a particulares y empresas, lo que permitiría fomentar la actividad económica", dijeron los bancos en una declaración conjunta.

El BCE dijo en un comunicado que los bancos facilitarán la toma de liquidez en dólares por parte de los bancos a partir del lunes. También garantizarán que los bancos puedan obtener fondos frescos en cualquier moneda si las condiciones del mercado lo requieren.

El BCE dijo que los bancos acordaron reducir el costo de los préstamos temporarios en dólares a los bancos en medio punto porcentual. La nueva tasa será aplicada a todas las operaciones de los bancos centrales a partir del lunes.

Acordaron reducir el costo de los créditos temporales en dólares — proceso llamado intercambio de liquidez — en medio punto. La nueva tasa, más baja, será aplicada a todas las operaciones de los bancos centrales a partir del lunes.

Los bancos centrales adoptaron además medidas para asegurar que los bancos disponen de dinero en cualquier otra divisa si lo requieren las condiciones del mercado al establecer una red temporal de líneas recíprocas de intercambio. Por ahora no hay necesidad de ofrecer créditos no domésticos en otras divisas que no sean el dólar, dijeron, aunque los bancos centrales lo consideran prudente" el contar con un mecanismo antes de que pueda plantearse su necesidad.

Los bancos no estadounidenses necesitan dólares para financiar sus operaciones en Estados Unidos o girar crédito en dólares a empresas que necesitan la divisa estadounidense. El dólar es la divisa principal en las reservas de los bancos centrales y es ampliamente utilizada en las transacciones internacionales.

Richard Hunter, director de bolsa en la firma Hargreaves Landsdown, dijo que la tasa menor "es un incentivo más para mejorar la liquidez y la disponibilidad del crédito".

"Al abrir el dólar un poco más, la medida conjunta tienen como fin facilitar el crédito, al mismo tiempo que son reducidas algunas de las tensiones con las que operan en la actualidad las líneas de crédito".

Las bolsas de todo el mundo subieron tras la noticia. En Francfort, el DAX subió un 5% para cerrar en 6.088,84, mientras el índice CAC-40 de la Bolsa de París ganó 4,2% para concluir en 3.154,62. En Londres, el FT100 ganó un 3,2%.

En Nueva York, el promedio industrial Dow Jones avanzaba 3,7% a 11.977 unidades al mediar la jornada de contratación.

Algunos bancos europeos dependen de préstamos de los bancos centrales para financiar sus operaciones diarias. Otros temen prestar por miedo a no recuperar sus fondos.

La contracción de los préstamos interbancarios repercute en la economía al haber menos fondos disponibles para prestar a las empresas.

Con todos estos acontecimientos, las bolsas mundiales han experimentado una enorme volatilidad desde mediados de año.

La crisis europea, que hace seis meses parecía centrada en Grecia, se ha extendido desde entonces a otras naciones y amenaza ahora la existencia del euro, la divisa común de 17 de las 27 naciones de la UE.

Además, la crisis tiene el potencial de causar estragos en la economía mundial. El temor en los mercados financieros podría ocasionar la desaparición del crédito, tanto de bancos a empresas como de los bancos entre sí.

Hubo indicios tempranos, especialmente en Europa, de que cada vez es más difícil obtener crédito, especialmente cuando los fondos de inversión estadounidenses han dejado de prestar a los bancos de la eurozona ante el riesgo presentado por la crisis de la deuda soberana.

Conforme a un acuerdo, los bancos centrales redujeron en medio punto porcentual — al 0,6% — el interés que cobran a los bancos comerciales por préstamos a corto plazo en dólares, para facilitar el flujo del crédito.

La medida "indica que los políticos" se han percatado de la situación, dijo Roberto Perli, director gerente de la firma International Strategy & Investment Group. Agregó que tiene un valor simbólico incluso si no tiene un gran impacto en los mercados crediticios.

El Comité Federal de Mercado Abierto — el brazo de la Fed que fija la tasa de interés y las políticas de crédito para el sistema de la Reserva Federal — aprobó la decisión por votación de 9-1. El gobernador del banco regional de la Fed en Richmond, Virginia, votó en contra.

"Recibimos con agrado y respaldamos las medidas adoptadas hoy por los bancos centrales de todo el mundo para aliviar la presión del sistema financiero europeo y ayudar a la recuperación económica global", dijo en una declaración el secretario del Tesoro Timothy Geithner.