El Senado de Nigeria aprobó el martes un proyecto de ley que criminaliza los matrimonios entre personas del mismo sexo, los grupos que las defienden y las exhibiciones públicas de cariño entre ellas.

Esta acción legislativa es la más reciente dirigida contra una minoría que de por sí ya afronta discriminación en el país más poblado de Africa.

La iniciativa fue ampliada respecto de su versión inicial y se convertirá en ley si la aprueba la Cámara de Representantes, adonde será remitida, y la promulga el presidente Goodluck Jonathan.

Como sea, las demandas que elevaron el martes la opinión pública y los legisladores a favor de castigos más severos muestran el apoyo generalizado a la propuesta en esta nación, en la que predominan el cristianismo y el islam.

"Los elementos de este tipo deben ser eliminados de la sociedad", dijo en referencia a las personas homosexuales el senador Baba-Ahmed Yusuf Datti, del partido opositor Congreso para un Cambio Progresivo. El legislador suscitó con su declaración murmurios de apoyo desde la galería en el Senado.

Desde el dominio colonial británico están prohibidas las relaciones sexuales entre las personas del mismo género en Nigeria, una nación de más de 160 millones de habitantes.

Los gays y lesbianas afrontan discriminación y maltrato de una manera abierta en un país dividido entre cristianos y musulmanes, que en forma casi uniforme han expresado su rechazo a la homosexualidad.

Pueden afrontar la lapidación en zonas del norte de Nigeria, donde rige desde hace una década la Shariah, la ley islámica.

Conforme a la iniciativa de ley, las parejas del mismo sexo que se casen podrían ser sentenciadas a 14 años de prisión.

Los testigos o cualquiera que contribuya al matrimonio de parejas homosexuales podrían recibir 10 años de cárcel.

Estas sanciones son mayores a las previstas en la versión original del proyecto que propusieron los legisladores durante el debate del martes y que fue televisado en directo desde la Asamblea Nacional en Abuja, la capital de Nigeria.

Otras adiciones a la iniciativa incluyen la prohibicíon a registrar clubs u organizaciones de personas homosexuales, y la criminalización de las "exhibiciones públicas de relaciones amorosas directas o indirectas entre personas del mismo sexo". Los infractores de estas normas pueden afrontar hasta 10 años de prisión.