El líder del Consejo de Iglesias de Estados Unidos Michael Kinnamon solicitó a las autoridades cubanas autorización para visitar a su compatriota preso en la isla, Alan Gross.

Kinnamon y una docena de líderes religiosos de Estados Unidos visitaron el martes la Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas (ELAM), donde se forman 119 jóvenes norteamericanos junto a miles de otros países.

El reverendo indicó que pidió permiso para entrevistarse con Gross condenado a 15 años de prisión bajo cargos de atentar contra la independencia y integridad de Cuba. "Nos preocupa el tema del señor Gross y estamos esperando encontrarlo con él", declaró.

Kinnamon y su delegación estarán hasta el viernes en la isla.

Cuba acusó a Gross de intentar ingresar clandestinamente equipos de telecomunicaciones a nombre de la empresa Development Associates International, una firma que presta servicios a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y fue arrestado en diciembre de 2009.

El caso Gross se convirtió en un punto de discordia bilateral y se sumó a la producida por el arresto en 1998 en Estados Unidos de cinco agentes cubanos sancionados con condenas de hasta prisión perpetua.

Los cinco agentes confesaron ser oficiales de inteligencia isleños, pero alegaron que su labor era vigilar a los grupos anticastristas con historial violento de la Florida. En la isla son considerados héroes.

"Nosotros no vemos que esas situaciones estén vinculadas. Esto es, el caso de los cinco cubanos es un asunto mayor en sí mismo", expresó Kinnamon con relación a ambos casos --los agentes cubanos y Gross-- y en referencia a las versiones sobre un posible intercambio de prisioneros.

Agregó que muchas organizaciones internacionales "consideraron que esas sentencias no fueron justas y nosotros creemos eso también. Nosotros hemos llamado al gobierno de Estados Unidos que revise esas condenas" destacó.