República Dominicana tiene los suficientes recursos hídricos para abastecerse durante los próximos "500 años", siempre y cuando aplique correctas políticas de conservación como la reforestación y apruebe una nueva ley sobre el agua que ordenaría el sector, informaron hoy fuentes oficiales.

El ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales dominicano, Ernesto Reyna, dijo en un encuentro con empresarios, que el proyecto de ley en favor del agua que cursa en el Congreso Nacional (bicameral), ha visto retrasada su aprobación por diferencias entre responsables de los organismos que manejan ese recurso.

Afirmó que en el pasado reciente, "algunos" funcionarios al frente de entidades oficiales responsables del manejo del agua en el país, habían torpedeado la aprobación del proyecto solo por "egocentrismo".

Sin embargo, Reyna precisó que esta situación ha cambiado en la actualidad, cuando se ha logrado armonizar en torno al proyecto y empujarlo hacia su aprobación definitiva en el Congreso de la República.

"Nosotros tenemos en el país los suficientes recursos para abastecernos de agua por los próximos 500 años, hemos sido favorecidos por Dios y la naturaleza y eso debemos cuidarlo a toda costa", expuso el experto.

El ministro dijo, en ese sentido, que República Dominicana desarrolla una exitosa tarea de reforestación en toda su geografía impulsada por el Gobierno y el sector privado.

Destacó, por otra parte, que la ubicación geográfica del país se constituye en la principal amenaza de riesgo ante los efectos del cambio climático, debido a que se encuentra en el centro de la ruta de los huracanes que se forman en el Atlántico, frente las costas del este africano.

"Contra eso no podemos hacer nada, pero lo que sí podemos y estamos haciendo es combatir la contaminación ambiental interna, principalmente causada por el dióxido de carbono emanada por los vehículos", aseguró.

Reveló, en ese orden, que las Naciones Unidas escogió a la República Dominicana como parte de un grupo de varias naciones en las que se incorporará el tema del cambio climático en el currículo educativo y en la educación no formal con el objetivo de que la población pueda adaptarse a este fenómeno que tendrá grandes impactos en el país.