La Unión Europea (UE) ha solicitado una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para hacer frente a la represión en Siria, denunciada en un informe de la organización.

La encargada ha sido la alta representante para la UE, Catherine Ashton, que ha dicho "condenar en los términos más duros" las conclusiones que hizo públicas ayer un informe de la ONU en Ginebra y en el que se relataba que el Gobierno de Bashar al Asad ha cometido crímenes contra la humanidad desde marzo de 2011.

"Dada la gravedad de la situación y la urgencia de una respuesta internacional, la UE hace un llamamiento para una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas", ha señalado la jefa de la diplomacia europea en un comunicado emitido anoche.

Según Ashton, los Veintisiete "han presionado de forma continuada para que la ONU pase a la acción y ponga fin a la violencia en Siria".

La decisión de la Liba Árabe de ejercer presión sobre Damasco a través de medidas económicas y ante la violencia llevada a cabo ha "llenado de satisfacción" a Ashton.

La alta representante para la UE no ha ido sin embargo tan lejos en su denuncia como algunos miembros de la propia Unión, como Alemania, que ayer ya pedían al Consejo de Seguridad de la ONU sanciones contra el régimen del presidente sirio, Bachar al Asad.

Una comisión investigadora de la ONU difundió ayer un estudio que denunciaba con escalofriantes detalles cómo el régimen se ensaña con una población civil en general indefensa por atreverse a reivindicar sus derechos.

En el ejercicio de esa represión, las fuerzas de seguridad no habrían diferenciado entre niños y adultos, que habrían sido detenidos, torturados y asesinados durante estos ocho meses que ya duran las protestas populares, señala la investigación.