Italia tuvo que pagar el martes nuevamente intereses prohibitivos por sus bonos soberanos y el primer ministro Mario Monti dio los últimos toques a su nuevo gobierno de tecnócratas, encargado de controlar la agobiante deuda del país y evitar su bancarrota.

Aunque Italia recaudó fácilmente 7.490 millones de euros (10.000 millones de dólares), tuvo que pagar más a los inversionistas para encajar su nueva oferta de deuda.

El interés de los bonos soberanos italianos a tres años subió el martes al 7,89%, 2,96 puntos más que en un remate parecido el mes pasado, mientras que el interés de los bonos a 10 años subió al 7,56%, 1,5 puntos más que en octubre. Ambos intereses son insostenibles por mucho tiempo, como ocurrió ya en Grecia, Irlanda y Portugal.

Este aumento es debido parcialmente a la incertidumbre en torno al gobierno de Monti. Aunque designó a sus ministros hace dos semanas finalmente el martes designó a 28 viceministros y subsecretarios, reconociendo que el proceso demoró más tiempo del calculado.

A modo de explicación dijo que estuvo demasiado atareado en consultar con sus socios europeos de la eurozona sobre cómo encarar la crisis que amenaza el futuro del euro y la economía global.

Italia tiene una deuda soberana de 1,9 billones de euros (2,5 billones de dólares), equivalente al 120% del producto interno bruto. El país, la tercera economía de la eurozona, es considerado demasiado grande para ser rescatado financieramente.

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Barry contribuyó a este artículo desde Milán.