La organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) calificó hoy de "crimen de guerra" el asesinato de cuatro miembros de las fuerzas de seguridad colombianas secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Este hecho "muestra el absoluto desprecio de este grupo guerrillero por la vida humana" lamentó la organización en un comunicado en el que recordó que tres de las víctimas recibieron disparos en la cabeza y un cuarto en la espalda.

"El asesinato por las FARC de personas en cautiverio constituye un crimen de guerra", afirmó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, quien enfatizó que "los responsables de estos crímenes deben ser llevados ante la justicia y responder por las atrocidades que cometieron".

El 26 de noviembre de 2011, tras un combate entre las FARC y el Ejército colombiano, fueron hallados en el departamento sureño de Caquetá los cuerpos de los policías Edgar Yesid Duarte Valero, Elkin Hernández Rivas y Álvaro Moreno y el sargento mayor del Ejército José Libio Martínez, que habían estado secuestrados durante más de 10 años.

El sargento de policía Luis Alberto Erazo fue el único secuestrado que logró huir del campamento guerrillero y fue encontrado con vida por soldados colombianos.